La verdad es que tengo muchas ganas de que cumplas 40, porque creo que lo vas a llevar realmente bien y como nos enfrentamos a las dificultades de la vida de la misma manera eso sólo va a significar que yo también lo llevaré bien…es un interés egoísta.
Llevo felicitándote por tu cumpleaños nada menos que veinte años, que yo sé que te horroriza, voy a dejar por escrito ese momento tienda hace unos meses
- A ver, es que después de veinte años…
- Veinte años?
- Sí, hace veinte años que nos conocemos
- Pero qué dices? Entonces, cuántos años tenemos?
- Pues mogollón
Y así siempre. Que a lo mejor esto sólo nos hace gracia a nosotras, pero fue uno de los grandes momentos de risas. Uno entre un montón, porque mira que nos hemos reído a lo largo de los años…incluso cuando teníamos pocas ganas de reírnos.
Yo me acuerdo perfectamente de la primera vez que hablé contigo, sentadas en un murete del colegio que ya no existe, al lado de ese chico que me gustaba tanto y que ahora es toda una estrella mediática (bueno, no tanto) y al que zurré, por graciosito…a ti te espantaban mis gustos, aunque alguno ha habido en común (ejem, ejem)…ese año fuimos como pedo y culo, siamesas perdidas. Y desde entonces, eres una presencia constante. Y mira que es difícil cuando no tienes a nadie más en común y sí tienes un montón de obligaciones.
Y ya. Ahora empiezo con los momentos cursis: me flipa verte con tus niños y esa paciencia fingida que le echas al asunto, ver cómo estás haciendo que sean dos personas independientes y autónomas, simpáticos y cariñosos. Y muy normales. Con muy pocas tonterías. Y eso, siendo una madre desnaturalizada completa, sin mucha chorrada pero con bastante sentido del humor, que es lo que nos ha salvado la vida durante todos estos años. Me gusta que nunca jamás me des la brasa con temas que sabes que me agobian, siempre esperas a que yo saque el tema, y si no digo nada, pues no se dice nada. Me río antes de contarte algo que sé que va a hacer que te rías porque te imagino cloqueando y al borde de las lágrimas. Las fiestas de Sitio Misterioso ya no tienen aliciente (vamos, es que ni voy), y de los mejores recuerdos de estos veinte años están en esas casetas de feria, como dos borrachitas…Siempre que paso por el Galaxia (que ya ni se llama así) me acuerdo de ti. Sigues teniendo una foto nuestra del día que me casé con el chungo que no te da la gana quitar (no lo hagas, salimos guapísimas las dos) y nuestras interacciones a veces prescinden del hola para pasar directamente a lo importante…cuándo nos vemos. Pues eso, que cuándo nos vemos.
Felicidades, Compe. Qué putada no poder compartir esto con el mundo, ¿no? Pues eso, a seguir guardándome el anonimato. Besos miles
* Esto va sin formato y a lo loco…es lo que tiene escribir desde el curro. Muy mal, Bich, así no se levanta un país.






