miércoles, 20 de mayo de 2015

The Rosie effect

Segundo libro que leo en inglés este año. Mi propósito de leer más en inglés ya está casi cumplido, básicamente porque el año pasado leí dos libros en inglés, ambos en diciembre. Esto ya está hecho, porque tengo alguno más en la recámara.

Este libro es la continuación de "El proyecto esposa", que ya leí el verano pasado y que me gustó. Es un libro estupendo para leer en inglés, no es muy complicado y se puede seguir casi sin buscar cosas en el diccionario.

Nota: otro motivo más para decir Diego donde antes decía digo. El diccionario de mi kindle es amor. Y me ha devuelto leer en la cama. Después de cinco años sin poder leer en mi camita, por fin.

Este libro no me ha gustado tanto como el anterior, porque pasa muy de puntillas por la parte de "Sheldon enamorado" que ya conocimos en el libro anterior y porque le pasan una serie de cosas que no son muy creíbles. Y claro, la suspensión de la incredulidad está muy bien cuando te pones a leer ficción, pero hasta cierto punto. Creo que lo ha escrito más a lo loco para aprovechar el tirón de la primera parte. 

En cualquier caso, al que le gustase la primera parte le va a gustar la segunda, pero menos. Y se pueden leer sin mucho problema de forma independiente.

Cosas señaladas

"In marriage, reason frequently had to take second place to harmony"

"As a geneticist I trusted instincts, but as a scientist I had some confidence in research. As a husband, I knew it was easier not to argue"

"The great thing about homo sapiens is that we've got a brain that can override our instincts. If we want to."

lunes, 18 de mayo de 2015

Puro teatro: días de mucho, vísperas de nada

En poco más de un mes, del 20 de marzo al 23 de abril he ido a más teatros que en mi vida. Bueno, no, pero he ido a muchos. 

No suelo contar mucho en el blog de las obras de teatro a las que voy, básicamente porque no se me ocurre mucho más que "me ha gustado/no me ha gustado" y porque para cuando me decido a escribir sobre alguna ya la han quitado. 

Aunque fue algo antes del mes de "darlo todo en los teatros", quiero acordarme también de un concierto al que fui al Auditorio porque Annie Hall no podía ir y fue tan estupenda que me dio su entrada...y con ella uno de los momentazos del año. Me encantó. No sé cómo ni me enteré de que iban a hacer ese concierto porque habría comprado mi propia entrada. Musicales. Y vaya musicales. Lloré y todo. Fue sensacional.

En teoría el mes de "darlo todo en los teatros" iba a empezar el 17 de marzo, con El buscón, pero me fue imposible ir, así que fue N con su madre y salieron los dos horrorizados. Mi suegra sólo me dijo "es lo peor a lo que he ido en mi vida", y ha ido a muchos teatros. Eso que me llevé.

El 20 de marzo fui con N al Canal a ver Dos peor que uno, que nos gustó sin entusiasmarnos. Música en directo, que muy bien, pero que hizo que se alargase un montón la representación y al final se me hizo pesado. El prota es un actor que se llama Fernando Gil al que he visto varias veces en teatro y musicales y me gusta bastante.

El 26 de marzo me fui sola a ver una retransimisión en cine de Showboat, un musical del que sólo sabía que era un clásico. Pero era un montaje desde la ópera de San Francisco y tenía bastante buena pinta. Las sospechosas habituales (y las no habituales) o no les llamaba la atención o no podían. Y no me dio la gana quedarme sin verlo. Hice bien en ir sola, a pesar de las miradas extrañadas de las señoras de delante. Me gustó muchísimo y el montaje era precioso.

El 2 de abril, la tarde antes de irnos de vacaciones, nos fuimos con los anónimos a ver Enrique VIII y la cisma de Inglaterra. Me gustaría poder contar cosas de la obra, pero de los 100 minutos me dormí 70. Me estaba gustando pero estaba muerta de sueño.

Para las vacaciones en Nueva York preferí no comprarme nada y pulirme el presupuesto de las compras en musicales, además descubrimos la web theatermania que tiene precios razonables, que tras el Matildazo me venía bastante bien

El 7 de abril fui con N a ver Finding Neverland, que los de Vulture lo ponen fatal, pero tiene llenazos. Normal, el reclamo son Kelsey Grammer (se caía el teatro antes de que abriese la boca) y Matthew Morrison, el profe de Glee. Canta y baila y lo hace todo bien, aunque no entendí lo de fingir un acento inglés que les quedaba bastante raruno. Las entradas no eran malas pero sí razonables de precio y nos lo pasamos bien aunque el pobre N ya empezaba a ponerse malísimo y salió del teatro tiritando.

Al día siguiente, tuve doblete. Me estuve pensando demasiado lo de sacar entradas para un tercer musical y por pensarlo tanto al final la única opción era doblar turno. Fue una buena idea, porque con lo malo que estaba N tampoco íbamos a irnos muy lejos del apartamento. Y el apartamento estaba a 2 minutos andando de los teatros.
Por la mañana fui con la anónima a ver Matilda. No me acordaba de nada del libro, pero según iban pasando cosas me iba acordando. Es alucinante la preparación de estos niños, vamos, que algo así no lo montan aquí ni los adultos. Nuestra Matilda era sensacional.
Como era una matiné había muchísimos niños, pobres, algunos eran demasiado pequeños y se aburrieron y pasaron miedo. No entiendo que la gente no sepa a lo que va, no la recomendaban para menores de 7 años. Me gustó mucho y ando un poco enganchada a la banda sonora.

Por la tarde le volvió a tocar el turno a N, en un momento de enajenación (y gracias a un descuento del 50%) saqué entradas para ver On the 20th century. No tenía ni idea ni de que existía este musical, no sabía de qué iba, no conocía ninguna canción. Todo eso era lo de menos, lo importante es que la protagonista era LA Chenoweth. El musical es bastante sencillo, muy en la línea de los musicales clásicos. La Chenoweth está impresionante en el papel. Es muy menudita y mucho menos cabezona de lo que parece por la tele. Canta espectacularmente y tiene una vis cómica que es sensacional. La escenografía es preciosa. También salen Peter Gallagher (que a mí ya sólo me suena del padre de OC) y el que hacía del primo Larry en Primos lejanos.
Mi pequeña fangirl interior daba saltitos como una loca. Me falta Idina y ya me puedo morir tranquila.

Los tres se entendían bastante bien, aunque alguna canción no me enteré mucho y algún chiste lo pillé con efecto retardado, pero mereció la pena. Creo que la que más me gustó fue Matilda, mitomanías aparte.

En nuestra última noche en NY (N ya había ido el primer día a ver Ernani y Plácido estaba malo, lo que demuestra mi teoría del gafe: no soy yo, es él) fuimos los cuatro a ver Aida. Teníamos unas entradas estupendas y fue toda una experiencia. Dirigía Plácido y los bravos empezaron según llegó. Mola. No he hecho nada todavía y ya me adoran. 
La ópera, pues bien. Es difícil que una ópera me entusiasme, pero aquí el montaje era tan espectacular que creo que es la ópera que más me ha gustado (fácil porque sólo he visto dos en directo) y lo de que sacaran caballos a escena fue lo más grande, estaba el público enloquecido. Además, había dos descansos, muy bien: una hora cantando. Descanso. Otra hora cantando. Descanso. Otra hora cantando y te vas a tu casa, no da tiempo a aburrirse.
Algo que me resultó curioso es que los americanos aplauden cuando les da la gana, no tienen en cuenta todo el protocolo operístico. Vocalmente no entiendo pero sí sé que me gustan más las voces masculinas que las femeninas.

Ya de vuelta en Madrid y por estas cosas que lo vas dejando, lo vas dejando y casi lo quitan nos tocó hacer un triple combo

Jueves 16: Of mice and men en los Ideal. Teatro desde Nueva York con subtítulos en castellano. Ha sido un ciclo de cuatro obras de las que he visto tres (no pude ir a Skylight, pero sí a esta, a Un tranvía llamado deseo y a Frankenstein) y espero que sigan en la próxima temporada. El cine estaba lleno siempre y como experiencia ha sido estupenda aunque El tranvía no me gustó nada. Frankenstein me entusiasmó y esta también me gustó mucho. Me parece una idea genial, es la manera de acceder a un precio razonable (13 euros) a obras a las que no podrías acceder de otra manera. Además, he descubierto Digital Theatre y mola todo. Tienen bastante archivo y en muchas hay subtítulos, en inglés, eso sí. 

Viernes 17: Mi, me, conmigo en el Alfil. Me gusta ir a ver estas cosas pequeñas, que a veces descubres cosas chulas. Esta no me volvió loca pero no me aburrí. Y no tengo más que contar porque no da para más.

Sábado 18: Tras el telón, también en el Alfil. Me gustó muchísimo. Y creo que este sí que está todavía en cartelera, así que lo recomiendo. Trata de las vicisitudes de una pequeña compañía de teatro que está montando un musical con más ilusión que presupuesto y cómo viven las horas previas a la última función. Es entretenida, musicalmente es variada y las canciones son pegadizas. Los actores están bastante bien y las voces muy bien empastadas. Además descubrí que los asientos del fondo son bastante cómodos (llegamos muy justos y ya no había mesas). 

Para rematar la jugada teatrera, el miércoles 22, previendo que el fútbol me iba a dar disgustos (esto de pasarse al Atleti es lo que tiene) me fui con Mahira y Misia a ver a Faemino y Cansado. Cuando los veo por la tele no les veo la gracia, pero ay en persona, un no parar de reír. Que me dolía la cara y todo de tanta risa. 

Para que se cumpla el refrán, a partir de ahora no tengo mucho previsto, igual preferiría ir al teatro más repartidito a lo largo del año...

viernes, 15 de mayo de 2015

De cine: febrero-marzo 2015

Entre Yomvi, los miércoles a 3,90-4,50 y que de vez en cuando lío a Annie para ir al cine lo de este año está siendo espectacular en cantidad y desigual en la calidad.

Whiplash: después del atracón de pelis de enero, parece que febrero empezó desmotivado. Ni una peli hasta el día 14, que me fui a pasar San Valengrinch con E a ver esta peli en VO, como los gafapastosos que somos a veces.
Me gustó mucho. J.K. Simmons tiene en su casa un Oscar merecidísimo por el papel del año. Espectacular.
Me gustó ver el lado feo. Parece que cuando alguien hace algo muy bien es todo muy fácil, y claro, no suele serlo. Es a costa de renunciar a muchas cosas (bueno, y que aquí el prota es bastante sobradito de la vida y tiene un bonito Estocolmo) y de mucho trabajo duro. Y a veces, todas esas renuncias y todo ese trabajo son para nada.

La teoría del todo: la peli está bastante bien (un poco telefílmica) aunque estoy deseando leer el libro de la exmujer de Hawking. Estoy convencida de que mantiene el tono amable de la película, que pasa por alto cosas tan truculentas como los malos tratos de la segunda mujer. Eddie Redmayne está fenomenal también.

21 años: Richard Linklater: un documental muy majo sobre este señor. Todo el mundo habla maravillas de él, de su arte, de su visión del cine. Alguien que ha hecho algo taaaan sensacional como la trilogía de Antes de amanecer/atardecer/anochecer tiene mi amor eterno para siempre. Y Boyhood también. Digan lo que digan.

American Sniper: a mí me gustó. Fuimos cuatro personas juntas a verlas y las reacciones fueron desde "el sopor, el sopor" de M hasta "me ha gustado mucho" de N. A mí me ha gustado normal. Eso sí, me hizo pensar que el año 2014 no lo voy a recordar por ningún gran peliculón. Bradley Cooper está muy bien y menos mal que había subtítulos porque se le entendía bastante poco.
Lo peor de la peli es que, tiene cojones, que con un presupuesto de 40 millones de dólares usen un puñetero muñeco como bebé.

This is where I leave you: peli de las que veo porque me gusta quién sale. Y Jane Fonda, Tina Fey y Jason Bateman me parecían un buen reclamo. Típica peli de familia que se reencuentra para volver a convivir durante unos días y salen a la luz un montón de cosas. Entretenida pero psé. Jane Fonda está fabulosa, como siempre.

Siempre Alice: Julianne Moore es, de lejos, lo mejor de la película. Lo peor es el empeño que tienen en no lavar nunca el pelo a Kristen Stewart. La peli es un dolor, y yo sufrí mucho viéndola. Nada me da más miedo que ser consciente de estar perdiendo la cabeza. Una vez perdida qué más da, pero el camino me parece muy terrible. Mi abuela materna padeció Alzheimer, y es terrorífico todo. 

Les doy un año: lo mejor es que la vi piratilla. Lo peor es que me tangaron. Vi el tráiler hace un montón en el cine y no tenía mala pinta, la anunciaban muy en plan "de los productores de Love Actually y no sé qué más" que me motivó. Pero luego no soy consciente de que la hubiesen puesto en el cine porque me hubiese ido un miércoles a verla.
No vale gran cosa, tampoco es un aburrimiento, pero tengo cosas mejores con las que perder el tiempo. Después de verla dormí casi seis horas de siesta preOscar.

Aprendiz de gigoló: un rollo. La vimos en Yomvi porque estaba aburrida de que N me preguntase si quería verla. Un mojón. Turturro y su sex appeal enloqueciendo a Sofía Vergara y Sharon Stone. Claro, claro. A mitad de la peli dejé de hacerle caso y me leí el Fotogramas, que al final resultó ser una opción mejor.

Frances Ha: yo te maldigo, sistema clasificador de las películas de Yomvi. Si esto es una comedia yo soy una modelo de metro ochenta.
No me gustó especialmente, me sentí estafada todo el rato porque yo estaba pensando todo el rato ¿dónde está la comedia? ¿por qué no me estoy riendo?
Es en blanco y negro que no sé si me gusta o me parece de mucha pose. 
Va de una chica bastante perdida y cómo y de qué manera deja de estar perdida. Pues muy bien. Me identifico cero.

Los juicios de Pamela Smart: un documental. También en Yomvi. Es la historia real en la que se basa "Todo por un sueño", aquella peli de Gus Van Sant en la que Nicole Kidman seduce a un adolescente para matar a su marido.
Te cuenta toda la historia del caso y a mí me gustó porque me interesan todas esas cosas de juicios.

Kingsman: la clase de peli que te da justo lo que esperas de ella. Esperaba un par de horas de diversión y de abstraerme del mundo. Lo conseguí de sobra. Muy a favor de Colin Firth machote y muy a favor de los machotes vestidos de traje.
Me recordó un poco a las pelis que veíamos de pequeños, muy flipadas en todo y con muchos momentos sobrados.
El señor que se sentaba detrás de mí estuvo todo el rato diciendo oh! y ah!, creo que era la primera vez que iba al cine, o al menos demostraba ese nivel de entusiasmo.

Maps to the stars: fanes de Cronenberg, podéis empezar a odiarme. Menudo montón de mierda. La ida de olla definitiva. Reconozco que aunque no me gustó nada y me parece un auténtico mojón con ínfulas de crítica al sistema, no me aburrí especialmente, estaba muy pendiente de saber hasta qué punto se le iba la pinza. En ese sentido no me decepcionó. No sé qué me esperaba, pero no era esto.

Perdona si te llamo amor: la española. Lo más cursi del vivir. Me encantó. Es totalmente inverosímil, pero da lo mismo. Es estupenda para desconectar del todo.

Ana Frank, la historia jamás contada: un documental de National Geographic. Interesante porque retoma la historia casi donde la termina el diario. Cuenta la detención de la familia y lo que han podido averiguar de cómo fue la vida de todos durante su reclusión en los distintos campos de trabajo/concentración. Un horror todo y da mucha pena. Por ellos y por todos lo demás, por todas las cosas horrorosas que somos capaces de hacernos unos a otros.

¿Qué hacemos con Maisie?: la vi porque salía Julianne Moore, que hace un papel igual de exagerado que el de la peli de Cronenberg. Otra peli inverosímil sobre una niña que encuentra una familia fuera de su familia. La niña es un poco grimosita, pero la peli se deja ver. Da penita porque sus padres se pasan el día diciéndole lo mucho que la quieren, pero queriéndola más bien poquito.

jueves, 14 de mayo de 2015

Ricas, famosas y abandonadas

Mientras leía el rollo inmenso del chico que se recorrió Europa sin motivo aparente, me vi un día bastante sobrepasada por tanta descripción y tanta literatura. Y la oferta del Kindle flash del día vino en mi auxilio en forma de la cosa más frívola del mundo. También os digo que este amor por la farándula y el cotilleo va a acabar conmigo. 

No sólo frívola sino también mal escrita, aquí unos amigos, aquí unas perlas de prosa prodigiosa, y de poco sentido común, en algunos casos

"Una belleza natural y sin pulir, de cejas gruesas y despeinadas, que siete años después de su boda ha madurado hasta convertirse en un monumento de carnes apretadas y sonrisa deslumbrante"

"Cree que el enamoramiento es cosa de poetas y que a lo máximo que pueden llegar los seres humanos normales es a tenerse cierto cariño"

"Únicamente con su bolso, baja a la calle y espera nueve largas horas (aquí apostillo yo que creo que él viajaba en burro si tardaba tanto), lo que se tarda en realizar el trayecto Madrid-Córdoba, a que llegara su maduro galán"

Básicamente el libro hace un repaso a señoras abandonadas: Marta Chávarri, la Koplowitz, Isabel Sartorius, Charo Conde (la más interesante, quizás por ser la más desconocida), Gema Ruiz...y así hasta siete.

Es una bobada completa, y a poco que hayas seguido el Hola te lo sabes todo. Pero cumplió perfectamente su función, que era ayudarme a que el chico paseante se me hiciera más llevadero. En el camino de ida al trabajo leía al paseante, y en el de vuelta leía esta frivolidad. Para equilibrar o algo.

martes, 12 de mayo de 2015

Lists of note

Este libro es uno de los regalos de mi cumpleaños. El líder, que es muy listo y que por eso es líder y dealer y CEO vitalicio, coach vital (a veces) y de todo, vio que había triunfado con Letters of note (en español, Cartas memorables) que me regaló por el amigo invisible del Club de Tortura Lectura, y se aplicó el cuento para regalarme uno muy parecido, pero en listas.

Hay dos tipos de personas, las que hacen listas y las que no. 

A mí me gustan las listas, hago listas de muchas cosas: la ropa que me llevo a los viajes, todo lo que leo y lo que veo, cosas a lo loco que se me ocurren para poder escribir (cuando escribía, esto no cuenta)

Aquí nos encontramos 125 listas. Y siendo realistas 1 de cada 5 es un rollo mortal. La lista de la compra de unos monjes de no sé dónde, todo lo que comió un señor a lo largo de un año, la lista de regalos que le hicieron a Isabel I por su cumpleaños...rollo.

Pero hay otras estupendas: la lista de cosas por las que debes preocuparte (o no) según F. Scott Fitzgerald, la lista de pros y contras de casarse que hizo Darwin, la lista con los mejores músicos (y los favoritos) para un niño de ocho años, cómo comportarse en los primeros autobuses tras el fin de la segregación...

Como siempre lo peor del libro es que es muy voluminoso. Pero compensa, porque algunas de las listas están en su formato original, que siempre es bonito de ver.

Lo mejor es que es un libro estupendo para leer a ratitos sueltos. Muy recomendable.