sábado, 31 de diciembre de 2011

Diario de lecturas: balance 2.011


Post programado. Estoy en Sitio Misterioso, ejerciendo de hija. Más feliz que nadie.


Nunca he querido ponerme objetivos de lectura, ni de ocio en general.

Primero, porque el ocio es eso, ocio, y no me lo pienso plantear como deberes. Conozco gente que se autoagobia con “tengo que leerme tal libro”, yo sólo me agobio un poco si el libro no es mío, que no me gusta tenerlos media vida.
Segundo, porque me conozco. Y me pondría obsesiva. Y me autopicaría. Y ya no sería ocio, sino deberes.

Por eso me da un poco de cuqui llevar el excel de la actividad culturetilla. Espero no ir comparando durante 2012, no competir conmigo misma. Aunque reconozco que estoy muy contenta de mi ritmo lector de este año.

No hay mucho misterio. Es querer hacerlo. Y quitarle el tiempo a otras cosas. Yo ya no salgo por las noches hasta las mil, ni me paso los domingos luchando con resacas (o no suelo hacerlo), y eso me deja tiempo para dedicarlo al ocio. Hay gente que se va al monte. Yo me quedo en casa y leo. O veo una peli o una serie.

Este año además hemos pasado tres semanas en Málaga, que es donde más leo. Nos pasamos el día en el jardín, entre sol (yo) y sombra (Novio) y básicamente nos dedicamos a leer, así que entre agosto y septiembre leí 16 libros.

A cambio, en marzo y abril tuve una sequía lectora importante, en la que no terminé ningun libro…entre Friday Night Lights, que se llevó todo mi tiempo de ocio de marzo y los últimos preparativos de la boda, no terminé ni un solo libro en esos dos meses.

Este año ha sido el año en el que he terminado de tomar conciencia de que a veces leo mierdas. Y no me refiero en general al género chick-lit, que nunca ganarán el Nobel, que hay otros que son realmente entretenidos y que cumplen de sobra su función, pero algunos son como para tirarlos a un pozo.

Los cinco libros que menos me han gustado este año:

Albert Espinosa: Si tú me dices ven, tralarí tralará…y Todo lo que podríamos haber sido tú y yo, y lo que sea…  no me han gustado nada. El problema soy yo con este autor. No me lo creo. Me suena pretencioso y de una pseudosensibilidad forzada. No me hago con él, pensaba que igual era cosa de un libro, pero no. No me gusta.

David Safier: Jesús me quiere. Masoca que soy. Me reí tanto con Maldito karma (salvo las 20 últimas páginas, que me parecieron una mierda) que quise darle la oportunidad. Error. Tampoco volveré a leer nada suyo.

Maureen Lee: Las cuatro hermanas. El peor libro del año. Venga embarazos no deseados y absurdeces vitales. Me pasa por comprar a lo loco.

Daniel Glauttier: Contra el viento del Norte/Cada siete olas. Dos absurdos del vivir, haciendo el absurdo. Una idiotez total de ahora te quiero, ahora no te quiero, veámonos, no nos vemos, sigamos mandándonos correos…muy tontuna para mi gusto.
Si ves que te gustas por Internet, me parece muy bien…vamos, ni que fueran los primeros que conocen a su pareja por Internet, pero no estás dando por culo durante DOS libros. Coges y quedas. No das por saco ad nauseam. Plasta.

A cambio me han gustado mucho un buen montón de libros, pero destaco

Kathryn Stockett, Criadas y señoras. La peli tampoco está nada mal, pero el libro lo devoré. Aunque pasa un poco por encima de algunas cosas, pero es una lectura estupenda.

Hornby, en general, todo él: la vida, el proceso de madurar, la música, el fútbol, el amor, la felicidad, el dolor, la soledad, la bondad…habla de todo y todo lo cuenta bien. Soy muy fan y me alegro infinito del día que se me ocurrió leer Alta Fidelidad.

Fforde, también todo él, aunque los tres que he leído este año no me han gustado tantísimo como los dos primeros, también me han gustado mucho. Sumergirse en un mundo distinto y con tantísimas referencias literarias mola mucho (a pesar de ser consciente de que hay otras tantas que seguro que no pillo)

George R.R. Martin, Juego de Tronos, increíble pero cierto. Me encantó, a pesar de que no soy, ni de lejos, una gran fan de la fantasía. Pero me gusta mucho el estilo y la rapidez de la narración, aunque en pequeñas dosis. Mi madre y Garrapata ya van por el cuarto, yo paso, me leeré el segundo el año que viene, no quiero saturarme.


He leído mucho y bien, más en digital que en papel. Sigo alternando felizmente los dos formatos. Y voy a seguir haciéndolo. 2012 tiene pinta de que va a ser otro año de muchas y variadas lecturas. 


El último post del año tenía que ser de libros. FELIZ 2012!!! Que vuestro año nuevo esté lleno de cosas bonitas. Y de libros chulos.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Culturetilla: balance 2011

La vida culturetilla teatral y musical ha estado estupendisísima este año

Nada menos que cuatro musicales, el que menos me gustó El rey león, el que más me debato entre Wicked y Los Miserables (que vi por segunda vez, y que es la única actividad de este post que Novio se perdió)
Para el año que viene ya es casi seguro (las entradas las tengo) que veremos Rent, que estoy que no quepo en mí de la ilusión que me hace.

Hemos ido a cinco conciertos, hasta a uno de música clásica que no disfruté todo lo que hubiese podido disfrutarlo porque me estaba haciendo pis durante la última media hora, que es la más mejor. Encima estuvieron saludando media vida, y cuando por fin pude salir, me fui tan corriendo que ni siquiera miré atrás y casi pierdo a Livia. Un desastre.
Me han gustado todos mucho. Roxette fue casi mejor de lo que esperaba, y tanto The Baseballs como M-Clan son pura marcha y muy divertidos.
Para el año que viene el único que tengo previsto es el de Springsteen, que voy porque me invitan porque sólo conozco DOS canciones (la de Philadelphia, por la peli, y la de Born in the USA porque tenía de pequeña un órgano que venía grabada). Todavía no tengo muy claro por qué voy.

Y como un récord histórico en la vida, hemos ido NUEVE!!! veces al teatro. El montaje de Macbeth me espantó, pero en general, hemos acertado en todas. No me importa ir menos al cine, si a cambio voy más al teatro…además soy una ratita almizclera y voy buscando las ofertas todo el tiempo.
Las pelis en unos meses las puedo ver gratis en la tele, las obras de teatro, o voy a verlas o me las pierdo. Así que cada vez me gusta más ir al teatro. Aunque me gustaría hacerlo más organizadamente. Esto de no ir en cuatro meses y luego ir tres días seguidos me supera un poco.

Y le he dado la mano a Arturo Fernández. Que algunos se creen que era coña lo de que iba al teatro a verle. Pues no lo era. Soy fan. Y no me avergüenzo. Tengo gustos extraños y vivo feliz con ellos.


Las previsiones para 2012 incluyen hasta un par de óperas, nunca voy a ser una gran aficionada, pero por probar, que no quede. 

jueves, 29 de diciembre de 2011

Dos años

Dos años después, ya no duele pensar en ti. Y menos mal, si doliese siempre no querría pensar en ti. Y a mí me gusta acordarme y tenerte presente. Ya casi nunca lloro ni me pongo triste. Pero ojalá estuvieras aquí.

La inicial de tu nombre (que es la misma que la mía) lleva dos años en mi mesilla. Me pongo casi siempre los que eran tus pendientes, esos que te regalaron por la comunión...no recuerdo haberte visto con otros. Se vinieron conmigo de luna de miel. Y tuve unos vuelos tan buenos, que ya los llevaré siempre que vaya a ir en avión.

Intento ser una madrina tan guay como tú lo fuiste conmigo. Ahijada es pequeñaja, así que de momento lo estoy haciendo muy bien, me dedico a malcriarla y darle muchos achuchones. Ya llegará el momento de sentarme con ella a hacer deberes.

Tengo por casa fotos molonas de las dos. Y el despertador que me regalaste cuando empecé la carrera. Que funciona cuando quiere, pero yo no uso otro. Y un monedero que me compraste hace lo menos 20 años y que sigue impoluto. Y otro montón de cosas.

Sigo teniendo tu teléfono en la agenda del móvil. Me gusta verlo ahí.

Te echo de menos. Y hoy más. Me he hecho la loca todo el día. Pero hoy ha hecho dos años que nos faltas. Y he llevado el día realmente bien, pero a estas horas, cuando ya se ha pasado el día, ya me permito soltar un par de lagrimitas. Pero muy pocas. Porque quiero seguir acordándome siempre de ti. Y con una sonrisa cada vez que lo haga. 




Tanto tiempo caminando,
y aun no sé dónde voy.
estoy siguiendo cada paso
y me olvidé de quien soy.
oigo el viento que en tus manos
fue una razón para creer.
te he echado de menos hoy,
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés.

solo el tiempo que soñamos
y recordó el amanecer,
con días grises y olvidados
que vuelven una y otra vez
fue aquel río que cruzamos
y nunca más cruzaré
te he echado de menos hoy
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés.

te he echado de menos hoy,
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre estaré,
contigo aunque no estés.
oigo el viento que en tus manos
fue una razón para creer.
te he echado de menos hoy,
exactamente igual que ayer,
confío en que siempre
estaré contigo aunque no estés.
te he echado de menos hoy.
te he echado de menos hoy.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

The Honeymooners: 6 de mayo, The lion king


Ese día en NYC tocaba visita a las Naciones Unidas: el año pasado fuimos, pero no pillamos entradas en un idioma que entendiésemos y a una hora razonable. Fuimos el último día y no nos dio tiempo a hacer la visita guiada.

Desayunamos en un Starbucks, alabado sea por su chocolate calentito y el lemon pound cake. Hay gente que se nota que tiene montada allí una especie de oficina, se plantan con su móvil, el portátil y el cargador, y hala, a currar.
Como somos unos suertudos, llegamos a las 10.10, (en esta última etapa del viaje no hemos madrugado nada de nada), que había una cola para las entradas que no veas,  justo a tiempo de oir “alguien más para la visita en español a las 10.15??”, y claro, nos saltamos toda la cola. Qué le vamos a hacer?

Nos dieron nuestros auriculares, y hala, a la visita guiada, con una guía venezolana majísima, que nos contó montones de cosas interesantes.

Me hice fotos haciendo el bobo con los auriculares del Consejo de Seguridad, y me impresionó mucho toda la zona dedicada a las agencias con las que colabora la ONU, como UNICEF, y todos los proyectos que llevan a cabo con los niños en los países más pobres. Todo a base de incentivar a las familias para que mantengan a los niños en el cole: les dan de comer allí, y para evitar que las niñas dejen el colegio para ponerse a trabajar, las mandan a casa con la cena…para que los padres no tengan esa excusa para que las niñas no vayan al cole.
En los sitios con mayor escolarización mejora la calidad de vida de todos: hijos y padres. Parece mentira que en el siglo XXI se esté luchando contra el hambre.

Otro paseo tranquilo, y otra siesta antes de ir a ver el tercer y último musical: El rey león. Fila 2, un poquito escorados, pero no se veía mal.
Los primeros 15 minutos son lo más espectacular que he visto en mi vida. Luego, me saturé de tanto rollo africano y tanto cántico…para gustos, colores. Al que le vaya el rollo africano, le va a gustar más que a mí, que me sobra un rato de cánticos y se notan mucho las canciones de relleno. Pero de todas formas, es espectacular. Pero no lo volvería a ver.

De vuelta al hotel rapidito a hacer maletas, al día siguiente se acababa el chollo.

martes, 27 de diciembre de 2011

Se acaba el año...


Hoy repasamos lo obvio, las tres cosas que hay en la vida

SALUD: un año sin grandes sobresaltos, sólo uno y que era simplemente una cuestión de ley de vida.

Sigo con dolores en el puñetero hombro, aunque no son ni remotamente comparables con los del año pasado…ya me dijo el fisio, el primer invierno es el peor. Los días de mucha humedad y/o mucho frío me duele algo más, pero es soportable, ni siquiera me dopo, y en cuanto pillo un hueco me largo al fisio a que me arregle un poco.

Del resto de movidas de salud, todo y todos bien. Una otitis asquerosa en plenas vacaciones y ya. Novio no ha tenido ni un constipado, bien por él.

DINERO: con todo lo de la boda, más gastos de lo normal. Y al hacer la anti-boda ni siquiera nos lo planteábamos como negocio, porque no lo ha sido, ha sido la boda menos boda del mundo, pero la repetiría sin pensar.

A nivel laboral, me parece mentira que estuviese tan contenta aquí hace dos años, ahora estoy deseando un cambio, hay que tener paciencia, y a mí eso me cuesta media vida. Me agarro mucho a las ventajas: no me ponen problema para coger vacaciones prácticamente cuando quiera, no salgo tarde salvo que surja algo muy excepcional, tardo 20 minutos de puerta a puerta…pero ya voy teniendo ganas de hacer otras cosas.

A Novio le ha ido mejor que a mí. Le han hecho jefecillo, se le han acabado los atascos y encima hasta gana un poquito más, aunque sólo sea por el ahorro en gasolina.

Pero como el final de año no está completo si no nos hace alguna putada, Garrapata se ha quedado sin curro. Me cago en todo. En el puto diciembre que nos jode siempre el año. Ya estamos moviéndonos como locos para encontrarle algo lo más rápido posible. La ventaja que tiene mi hermano es que tiene mucha gente pendiente de echarle una mano y que no se le caen los anillos por currar en lo que sea.

Es una putada, porque le molaba mucho su curro. Le gustaba y lo hacía bien. Pero la empresa no va bien y el criterio ha sido la antigüedad. Ahora le tocará currar en lo que le salga, aunque no le guste. Mierda de diciembre. Mierda y mierda.

AMOR: de verdad voy a hacer balance de esto el año de mi boda? Pues no. Es obvio cuál es el balance. Todo fatal, claro.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Parece ser...(IV)

Tres años. Nosécuántas entradas (657 contando ésta) y otro buen montón de comentarios (unos 8.200, qué barbaridad)   

Muchas cosas son distintas respecto a hace tres años: se me declararon, me arrejunté, me casé, ya no tengo padrinos, he leído montones de libros y visto series como si me pagaran por ello…he independizado a Garrapata y me he convertido en madrina.

He conocido a gente a través del blog, y los he ido incorporando en mayor o menor medida a mi vida…de algunos ya no sé nada, otros ya son como de casa y otros han sido grandísimas sorpresas. Pero el balance no podría ser mejor.

Como siempre el primer agradecimiento siempre es para Novio, el coblogger medio silencioso y super friki, que se embarca conmigo en casi cualquier cosa que se me ocurre: el blog, ver pelis malas solo por ser gratis, casarse…la vida en general, y planes concretos en particular.

El segundo es también un clásico: los lectores. Sobre todo a los que comentan. No es que no valore a los que leéis en la sombra (que ya os vale, a ver si os manifestáis, coñe, que no muerdo) pero a los que comentan ya les voy conociendo, y eso mola.

Mención especial a los que se molestan no ya en comentar, sino en leer los posts de libros, que yo entiendo que no triunfen, pero vamos, que lo siento mucho, pero van a seguir saliendo, porque me gustan a mí, y tres años después, ese es el baremo que uso. Que me apetezca a mí escribirlo. Aunque sea un truñaco. Se siente. Tres lectores que os molan los posts de libros: gracias. A mí me encantan, así que no voy a dejarlos.

Y esta vez toca un agradecimiento especial a Bich. Porque ha sacado lo mejor de mí. Porque todo esto del blog no podía haber llegado en mejor momento. Que me hacía mucha falta hacer el bobo después de una época de lo más intensa (intensamente mala). Porque gracias a Bich he sacado mucha mala leche en lugar de guardármela. Y también me he pasado los ratos más divertidos y locos. Porque he perdido mucha vergüenza tonta que tenía. Porque me ha hecho abrirme más a los demás. Porque es la parte no-adulta de mí, y casi siempre se lo pasa bien. Porque está aprendiendo a follarse el blog.

He aprendido (y sigo aprendiendo, hacer las cosas bien me sigue quedando muy lejos) a tomarme las cosas, incluida yo misma, mucho menos en serio. A no mirar donde no me conviene (que el que a mal oye, su mal escucha), a sufrir lo justo y a reirme de prácticamente todo. A que casi nada es realmente un drama, y que de casi todo se puede sacar unas risas. A ser un poquitito menos prejuiciosa. A seguir recomendaciones. A no tomármelo todo tan a la tremenda. A que cuando se sufre, no hay que ser tan intensa. Que todo pasa. Y que no hay que ser tan pesada, coño, que dramas tenemos todos.

Vamos, que tres años después, sigo encantada con mi blog. Gracias a todos. FELIZ NAVIDAD!!

Os dejo una felicitación especial...si miráis bien por el público, igual me veis XD




PD: Y ahora, a felicitarme, decirme lo mona que soy y todo cosas bonitas.

sábado, 24 de diciembre de 2011

The Honeymooners: 5 de mayo, Wicked


Obviamente, nos fuimos a desayunar a The red flame, calle 44 entre la quinta y la sexta avenida, las mejores tortitas del viaje. Espectaculares.

Lo primero era recoger las entradas para los otros dos musicales, en un sitio que parecía un piso franco…otro momento “ahora es cuando nos matan”

Novio quería ir a Forbidden Planet, que, repito es canijo y feísimo en comparación con el despliegue de medios que tienen en Londres, pero hay que ir. Somos ya unos expertos en el metro (he comentado alguna vez que la primera vez que estuve en Nueva York aparecí accidentalmente en Brooklyn?), así que rumbo a Forbidden Planet. Creo que esta vez no compramos nada, pero sinceramente, hace más de medio año y ya no me acuerdo bien de las cosas…esto de los Honeymooners se me ha hecho largo de narices.
Y resulta, que yo no lo sabía, pero gracias a tener wifi gratis en el hall del hotel (por cierto, éste, hotelazo, me encantó) y a que el dealer, que todavía no era dealer, me lo contó, me enteré de la existencia de Strand, esta librería tan genial, en la que me dejé unos dineros comprando una edición de bolsillo de Gone with the wind, una Sarah Palin articulada (tengo amigos con filias raras, lo sé) y un montón de bolsas, bolis, imanes y un cuaderno boniiiito en el que apunto las frases que me gustan de los libros.

También fuimos a “los judíos”, la mejor tienda de electrónica ever, a comprar encargos y discos duros…y a ponerle ojitos al iPad que creo que nunca tendré.

Los días en Nueva York los tengo completamente mezclados, me dio pereza en el momento apuntar las actividades del día, y como habíamos estado en modo “turista intenso” el año anterior, pues casi ni hicimos fotos.

Después de comer, pasamos por la tienda de la NBC a comprar otras cuantas chorradas (cosas de House para M, básicamente) y al hotel a descansar. Siesta, chapa y pintura, que tocaba el segundo musical más esperado de mi vida: Wicked. A la tercera va la vencida. Por dos veces nos habíamos quedado sin entradas. Si vais a NY y tenéis mucho interés por ver un espectáculo en concreto, sacad las entradas desde España.

El Gershwin Theatre es impresionantemente grande, tiene escaleras mecánicas!! Y vende cada día prácticamente la totalidad de sus casi 2000 entradas. Es el teatro más grande de Broadway, y bastante cómodo.
Nos sentamos en la fila 4, a la derecha del escenario, los que veis Glee: en el último capítulo de la segunda temporada, Rachel y Kurt se paran justo al lado de mi asiento.

Del musical qué voy a decir? Que me encantó es poco, me lo pasé fenomenal y casi lloro en un par de momentos. A Novio también le gustó, aunque está un poco harto del Defying Gravity que perpetro a todas horas.

Otro paseíto al hotel y a dormir.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Culturetilla: varios Diciembre 2011

Menuda chapa más maja que os voy a soltar, pero es que ha sido un mes de mucho y muy variado…




Alquilo habitación para cambiar tu vida, Jane Green

Pues no, chata, ni mi vida ni la de nadie que lea este libro. Odio mucho a los blogueros lectores, porque al final van a conseguir que deje de leer ciertas cosas.
Las autoras de chick lit que suelo leer (ésta, Marian Keyes…) se han hecho mayores, y han perdido el toque. Se me están volviendo serias. Y si leo este tipo de cosas no es precisamente para los ratos que quiero seriedad. Si leo estos libros es para evadirme.




Persiguiendo un diamante, Lauren Weisberger


O cómo seguir viviendo del cuento después de haber escrito un libro tan fresco y entretenido como "El diablo viste de Prada". Al final acabaré dejando el género y me da bastante rabia, porque es una opción de puro ocio bastante maja.
Este libro no. Es un mojoncillo, que me he terminado saltándome páginas enteras. Este tipo de libros es para evasión, no me interesan las problemáticas


A ver si así consta que leo muchas mierdas.

Y este mes no he leído nada más. Estoy terminando Libertad, pero creo que será el primer libro de 2012. Sólo adelanto que me está gustando y que me está dando cosas para pensar.

En cuanto a la tele, dos atracones y una season finale

Cinco hermanos, temporada 5

Final de la serie. Esta última temporada ha ido sin un rumbo definido…historias que se quedan a medias, no sé, como si la hubiesen hecho todos con desgana. El giro de los últimos episodios no me ha gustado. Y mira que me da rabia, porque las cuatro temporadas anteriores me resultaron realmente entretenidas.
No es una serie para guardar, ya está borrada del disco duro

Parenthood, temporada 2

Soy muy fan de Lauran Graham (aka Lorelai Gilmore) y de Peter Krause (aka Nate Fisher). Pero muy fan de los dos. Y encima son pareja, así que doblemente fan.
Por eso empecé a ver Parenthood, que si bien no es una grandísima serie sí resulta muy entretenida. Sobre todo por el tono tan coral que tiene, que suele ser difícil mantener el equilibrio en estas series con tanto personaje.
Me caen bien, me importa lo que les pase, y tiene la ventaja añadida de que es una serie que puedes ver con el cerebro a medio gas.

Dexter, temporada 6

Pero qué pedazo de cabrones!! Después de una quinta temporada floja y con un final muy absurdo, que ya podría espoilear, pero que no quiero…llega una sexta temporada que durante 10 puñeteros capítulos ha sido aún más floja que la quinta. Yo, que amo a Dexter Morgan, me planteé realmente dejar la serie.
Y de repente llegaron los últimos capítulos. Y la cosa mejoró. Y llegaron los últimos 5 segundos de la temporada y te quedas con cara de “pero qué cojones me estás contando?”, y te mueres del asco porque no sabes cómo sigue hasta dentro de un año.

Y claro, si leo poco, es porque me estoy culturizando con otras cosas. Y he visto un montón de pelis

Primos

Ya sabéis que no suelo ver pelis españolas, por una cosa muy rara y muy prejuiciosa que tengo con ellas. Pero esta la ponían en el Plus y el director me cae simpático y adoro a Adrián Lastra.
Es una peli muy muy recomendable, muy de buen rollo, de qué bonito es el mundo, y además está rodada en Comillas, que es uno de los sitios más bonitos que hay, así que todo son ventajas.

Wall Street: money never sleeps

O cómo Gordon Gekko (y Oliver Stone) se volvieron unos moñas. Menudo final de mierrrrrda y blandengosidad. Me pasa por ver estas cosas.

Jane Eyre

Fassbender mola. Y en versión original mola más todavía. Parece que viven en medio de ningún sitio, porque no ves más que páramos sin un triste camino.
Muy bien ambientada, y bastante bonita visualmente. Como adaptación no está mal.
Y he dicho que sale Fassbender?

Scream 4

Wes, por qué? Por qué nos haces esto a los fan fatales de esta saga? Tan poco nos quieres, maldito pesetero?
Es una peli totalmente obviable que sigue casi a pies juntillas la estructura de la primera…eso es lo único que la salva, el concepto homenaje.
Courteney Cox está envejeciendo fatal, que sí, que parece muy joven, pero era una tía espectacular de guapa y ahora empieza a no ser humana.

Los hombres que miraban fijamente a las cabras

Se me hizo un poco pesada, pero tiene dos o tres momentos que me compensan totalmente. No veía algo tan absurdamente divertido desde el final de “Quemar después de leer”. Me lo pasé bien.
Clooney con bigote se parece a Tom Selleck, pero Selleck mola infinito con bigote y Clooney mola sin bigote. Jeff Bridges en modo hippy es igualito que Pocholo.



También hemos ido al teatro como si lo fuesen a quitar mañana…lo de siempre, días de mucho, vísperas de poco

Las cinco advertencias de Satanás

Posiblemente la obra menos conocida de Jardiel Poncela, no se representaba desde 1935, a mí me gustó bastante. Aunque Andoni Ferreño se mete desde el momento uno en el papel de ligón castigador y no cambia el tono en toda la obra. Los actores muy correctos y la escenografía preciosa. Recomendable.

Macbeth

Se salva por el texto, porque el montaje me pareció ho-rro-ro-so. Muy a lo moderno, con proyecciones multimedia y humo artificial.
Soy una clásica, no me van esas moderneces. Las actrices mejor que los actores. Pero yo no la recomiendo, salvo que seáis unos modernilllos

TocToc

Soy simple. Y la obra es tremendamente divertida. Es fácil serlo. Los actores están todos estupendos, y en según qué momento es fácil sentirse identificado con cualquier de ellos. Me reí mucho…hubo un momento de no retorno que no era capaz de parar.

Póker de voces

Me he hecho fan fatal y groupie de estos cuatro: Ignasi Vidal, David Ordinas (guaaaaapo), Dani Diges y Pablo Puyol, que montaron en dos conciertos en Madrid un espectáculo genial con canciones de musicales de todos los tiempos…y si cantas algo de Rent y otro poco de Wicked, ya soy tuya para siempre. Además transmiten muy buen rollo, da la sensación de que entre ellos lo pasan bien
Me he hecho fan en FB, en tuiter, y en todo lo que se me ha ocurrido. Ojalá lo repitan más veces. Yo iré a verles.

Y el miércoles 28 voy a ver a Arturo Fernández. Para horror de algunas.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Dónde estás, zen?

A finales de año siempre pierdo el zen. No falla. Como un clavo. Mi bollito interior se pone rancio y me peleo con el mundo. Todo me parece mal, el año me parece una mierda y todo fatal. Y es mentira, claro. El año ha sido bueno, pero todos los años pasan cosas malas. La cuestión es no dejar que las malas ganen a las buenas.

Y eso lo hago de puta madre todo el año. Pero llega diciembre y me jode. Y claro, se me va el zen a tomar por culo (que sepáis que hablando digo muchísimos más tacos que escribiendo, soy más burra…) Diciembre, que es un mes genial, lleno de festivos, regalos, cumpleaños y aniversarios, es el mes que me jode el año. Porque como un clavo, todos los diciembres pasa algo malo. Menos en 2010, que fue un año de mierda, y así diciembre fue bueno. Me tiene harta el puto mes.

Todo este rollo viene a cuento de lo siguiente: en diciembre me doy cuenta de la cantidad de gente que me toca los cojones. Es una cosa desproporcionada. Cualquier cosa me parece una tontuna y todo me crispa. El problema soy yo. Lo sé. Que no me venga ningun listo en modo autoayuda a decirme cómo enfrentarme a las cosas. Me enfrento de puta madre a las cosas. Pero en diciembre, me enfrento encabronándome. Luego llega nochevieja, cojo vacaciones, y luego llegan los Reyes, me llenan de regalos (ilusos, que se creen que soy buena) y como soy una superficial y estoy descansada, pues retomo el zen y el modo bollito.

Y de entre esa gente que me toca los cojones, los que más me los tocan son los de “no te quejes, que podrías estar peor”…es que me saca de mis casillas.
El derecho a quejarse debería ser constitucional e irrenunciable. Me quejo de lo que me da la gana, es que si no, no te puedes quejar de nada, o qué? Vamos a ver, que siempre se puede estar peor…que eso ya lo sé.

Situaciones prácticas: si me rompo un dedo no me puedo quejar porque como no me he roto la mano…me quejo lo que me da a mí la gana. Si no te gusta la comida no te puedes quejar porque hay mucha hambre en el mundo. Si te compras unos guantes y  a las 24 horas hacen bolas enormes no te puedes quejar, hay gente que no tiene para guantes. Si pillas atasco al irte de vacaciones no te puedes quejar, que algunos no se van de vacaciones. Si te deja tu novio no te puedes quejar porque hay gente que nunca ha tenido novio. Si has tenido un mal día en el curro no te puedes quejar porque al menos tienes curro…perdona? Que no me puedo quejar del mal ambiente en el que paso cerca de 50 horas a la semana? Mis cojones. Claro que estaría peor sin trabajo, no te jode, peor estaría muerta.

Conclusión: si no estás muerto, no te puedes quejar de nada.




miércoles, 21 de diciembre de 2011

Cosas de diciembre

Ya lo he dicho otras veces antes, pero cuando conocí a Novio me pareció carente de todo atractivo…y flipaba la vida cuando me hablaban de él en plan qué tío más genial. Es que no le veía yo la genialidad por ningun sitio.

Y una tarde cogimos el mismo camino al salir de trabajar, yo iba a comprar cuerdas para una guitarra que ya no tengo (porque soy gilipollas y me dio por la generosidad, pero ese es otro tema que no es nada bonito y hoy toca post de bonitismo), y luego fuimos a frikis…nos pasamos la tarde hablando y desde ese día empezamos a hacernos amigos.

Aguantó estoicamente unos seis meses de lloros y penas, de oirme contar movidas con mi ex, y de verme hecha una piltrafilla humana en todos los sentidos…qué bajita tenía yo la moral y la autoestima por entonces.

Después se pasó otros tres meses a pico y a pala, y al final, consiguió una cita-cita (ya habíamos quedado antes más veces, para dar una vuelta o ir al cine, todo muy light). Y se acordó de que me apetecía mucho conocer un restaurante. Y me llevó allí. Y luego yo le invité a una copa en el garito en el que después celebraríamos la fiesta de nuestra boda…y una cita para cenar el viernes por la noche terminó el domingo por la tarde.

Obviamente, hoy es un día especial. Hace cuatro años de esa cita.

En julio de 2007 decidí, en un arranque de valentía sin precedentes, cambiar mi vida del todo y para siempre. Lo que no podía ni imaginarme era que iba a mejorar tanto.

Y ahora empiezan los tópicos: eres mi mejor amigo. Sobre todo eso. No hay nada que me pase que no me apetezca compartir contigo.
Y eso hace que nunca jamás me aburra contigo. Aunque no seamos ninguno de los dos el delirio de la actividad.

Tienes un sentido del humor alucinante, y me haces reir continuamente. Sólo por eso ya tienes el cielo ganado…suena lo más cursi del vivir, pero llegaste a mi vida en un época en la que ya ni me acordaba de cómo sonaba mi risa.

Sabes un montón de cosas, y encima las explicas fenomenal…a base de explicaciones has conseguido que tenga unos conocimientos protofrikis que jamás pensé que tendría.

Eres igual de ludópata que yo, y además tienes la paciencia que a mí me falta para enseñar a los demás a jugar a cosas chulas como el Carcassone o el Toma 6

Lo mejor que tienes es completamente egoísta por mi parte: me entiendes. Y me quieres aunque no me entiendas a veces. Me conoces perfectamente y sabes “llevarme” sin problema, consiguiendo mitigar mi impaciencia y calmando mi mal humor, que no siempre soy bollito.

Y…bueno…es obvio, yo también te quiero. Mucho. Todo. Todos los días. Todo el tiempo.

martes, 20 de diciembre de 2011

The Honeymooners: 4 de mayo, Jersey Boys

Una de las mejores decisiones del viaje fue la de ir de Boston a Nueva York en tren. Suponíamos que yo iba a estar desesperada de la vida de tanto avión y tanto orfidal…y en eso nos equivocamos de pleno. Hasta he perdido un poco del miedo a volar después de encadenar un montón de vuelos estupendos seguidos.

Pero hicimos el cálculo, y al final tardábamos más (por todo el rollo de facturar y esperar maletas, el tiempo de espera en el aeropuerto, los desplazamientos) si íbamos en avión que si íbamos en tren, que son sólo cuatro horas.

Los trenes americanos son tremendamente cómodos, asientos muy amplios y con un buen reposacabezas por si te quieres dormir…yo estuve casi todo el rato pegada a la ventana, viendo campo.

Llegamos a Nueva York en mitad del diluvio universal, cargados a tope con tres maletas que a esas alturas del viaje, ya terminando, parecía que veníamos de la guerra. Dejamos los trastos en el hotel, comimos en el Friday’s de Grand Central (regular y carísimo) y nos volvimos al hotel a esperar a que escampase. Vamos, a dormir la siesta.

No hemos aprovechado Nueva York tanto como se supone que deberíamos haber hecho, pero la disfrutamos a nuestro ritmo, que eso es muy importante.

Después de la siesta, un poquito de chapa y pintura y al teatro. La primera noche vimos Jersey Boys, que es la historia (real) de Frankie Valli and The Four Seasons, que seguramente no os suenan de nada, pero a ver si os pasa lo mismo después de un par de canciones

De algunos trozos no me enteré nada, hablaban con acento cerradísimo de Jersey y algunos chistes se nos pasaban, pero en general, me gustó mucho, que ese tipo de música me gusta bastante…y el que lo disfrutó como un enano fue un señor sentado al lado de Novio, parecía tan contento de estar allí, que te ponías contento tú…una gozada.

Las tres noches volvimos caminando al hotel después del teatro, una media hora de paseo bastante agradable…lo único malo es que en cuanto te alejas un par de manzanas del bullicio de Times Square las calles te parecen oscurísimas y un erial.


Estoy corriendo mucho para terminar estos posts. Volvimos en mayo. No quiero pasarme media vida haciendo memoria. 

domingo, 18 de diciembre de 2011

Maneras de vivir: el bonitismo

El bonitismo es una forma de vida. Lo explica Jez mejor que yo, iba a enlazar el post, pero es tan cortito que directamente copio el texto


Más que un superpoder es una doctina de vida. El bonitismo es una cosa zen rarita: todo es clasificable como bonito o no bonito. Si es bonito, bien. Si no, se ignora. Superbich clasifica su vida así.
Simplifica mucho.



Simplifica mucho. Es cierto. Tardé cerca de 35 años en llegar a esa manera de vivir. Tengo otras: el maletismo, el marronismo...toda yo soy pura teoría de vivir.

Pero la del bonitismo es la mejor manera. Rodearse de cosas y gente bonita. Desechar lo que no lo es. Y lo que no se pueda desechar, ignorarlo. En eso ando.

Y tanto rollo no es más que para anunciar a bombo y platillo que desde ya, tenemos en el lateral del blog los nuevos enlaces al bonitismo bloguero: esos posts que me hubiera gustado escribir yo, y que me parece que es como si me lo contasen sólo a mí.

No voy a hacer arqueología bloguera...entendedlo, soy vaga. Pero irán apareciendo los mejores posts que vaya leyendo por ahí. O no los mejores. Los que más me toquen el corazoncito. Vamos, los bonitos. De momento sólo hay uno, así que ya sabéis, escribid cosas bonitas para que yo me las quede.

The Honeymooners: 3 de mayo, las Brujas de Salem


Para el último día en Boston, decidimos hacernos una escapada a Salem, en un tren de cercanías estupendo y comodísimo y con wifi!! Y ya sabéis que yo valoro mucho lo de la wifi, érase un Bichejo a una wifi pegada.

Salem es el típico pueblo que piensas que no existen pueblos así salvo en las películas, dos calles que se cruzan y poco más. Parece ser que hay una zona pesquera, pero ésa nos la saltamos, y nos dedicamos a ver lo de las brujas, que es lo interesante.

Yo había visto la obra (de Arthur Miller, muy recomendable, y la peli “El crisol”, que no está del todo mal) hace mil años, así que más o menos conocía la historia de los juicios de Salem…en la wikipedia el artículo en inglés es más completo.

Básicamente lo que pasó es que no se sabe muy bien por qué (en la obra de teatro lo achacan casi más a los celos que otra cosa), un grupo de chicas empezó a acusar a algunas de sus vecinas de ser brujas…con el puritanismo de la época, eso sólo podía tener mal final. Más de 100 personas de la zona fueron acusadas de brujería, y hubo más de 20 condenados a muerte. Todo un drama. Compré un libro sobre el tema, pero aún no lo he leído, ya contaré más cosas cuando lo lea, porque me parece un tema muy interesante.

Al hilo de las brujas, en Salem han montado todo un negocio con el turismo, visitas a la casa de las brujas, dioramas HO-RRO-RO-SOS que dan miedito…te cuentan la historia con todo lujo de detalles, y la verdad es que resultó una excursión muy chula, porque el pueblo es para verlo.

Nos volvimos pronto para Boston, dimos otra vuelta de despedida por el parque y nos marchamos pronto al hotel a recoger todo para empezar al día siguiente la última etapa del viaje.

sábado, 17 de diciembre de 2011

The Honeymooners: 2 de mayo, Harvard.

El metro de Boston no me dio tanto miedo como el de Philadelphia, pero cuando estás en una ciudad extraña, lo mejor es el autobús, para ir viendo por dónde pasas.


Ese día en el bus turístico nos contaron que seguramente los “padres fundadores” de América verían como una cosa muy rara oirse llamar patriotas. Y más aún siendo de Boston, eran más british que el té, y eran muy conscientes de estar traicionando a su patria, pero en este caso era más importante el “no taxation without representation”, que es el primer motivo por el que empezaron la revolución.


Fuimos primero al TD Garden, hogar de los Celtics, pero estaba cerrado a cal y canto y no pudimos visitar nada. Salvo la tienda. Al menos pudimos comprar la camiseta de Larry Bird que Novio quería...y que es la segunda, porque hace unos años encargó una y le trajeron una que sí, que era de Larry Bird, pero en la que cabemos él y yo, y alguno de vosotros.

Hacía un viento criminal...aunque los autóctonos estaban encantados: 12 grados en mayo, para ellos es calor. Tengo fotos de Novio con la capucha de la sudadera puesta que da miedito, en plan el estrangulador de Boston, lástima de anonimato...


Paseo al Museo de Ciencias. Me gustó más que el de otras ciudades, porque es mucho de tocar y de “Ciencias para dummies”, y eso es genial para gente como yo, bastante de letras. La zona de mates es brutal.


Por la tarde volvimos a coger el bus turístico para que nos acercase al metro para ir a Harvard. Me lo pasé genial allí, hice fotos a todo, casi me acoplo a una clase que estaban dando en un jardín y cogí dos “piedras de la sabiduría”, a ver si me iluminan.


Lo que menos me gustó es que el ambiente universitario me pareció raro: mucha gente, pero solos. Muy pocos grupitos.


Al hilo de eso, en USA vimos pocas pandillas mixtas: las niñas con las niñas y los niños con los niños. O en pareja, pero no grupos más o menos grandes. También puede ser que sólo me fijara en los que no eran mixtos.

Pasamos por Fenway Park en día de partido...qué forofos son con el béisbol, que es el deporte más aburrido del mundo.


A la vuelta rematamos compras, que había que aprovechar que los impuestos eran los más baratos de todo el viaje. Además Novio encontró un chaquetón genial de Ralph Lauren por menos de 100 euros, tenía una etiqueta de 400 dólares más impuestos!!


Y yo encontré cremas de Estée Lauder a la mitad de precio que tienen en España, que aquí son terroríficamente caras, allí sólo caras.




Cenamos en un burguer por segunda vez en todo el viaje, que teniendo en cuenta lo raro que es Novio comiendo, tiene muchísimo mérito

viernes, 16 de diciembre de 2011

La comida de Navidad

Todo tuiter lo sabe: ayer tuve la comida de Navidad de la GRAN empresa. Hoy, el día después, es el día del escarnio.

No por haberle tirado encima un Gintonic de Hendricks (sin pepino, que no me gusta) a la superjefaza, que ya ha venido mi gemelo maligno laboral a decirme que ha sido un placer currar conmigo, que qué quiero de regalo y que me va a echar muchísimo de menos…

Es escarnio total, porque soy una persona que carece de palabra en cuanto se toma dos copas de vino (quien dice dos dice seis).

Este año yo no tenía ninguna gana de ir a la puñetera comida de Navidad, no me gustaba el sitio, no me gustaba el menú y la verdad es que los jefes han estado tocando mucho las narices todo el año…y muchísimo más durante esta semana, además, por chorradas, no por cosas del curro. Yo entiendo que a final de año hay que cerrar el ejercicio, pero es que los números son estupendos, así que se me escapa tanta tensión.

Además, mi departamento no es precisamente la casa del buen rollo. No hay ningun enfrentamiento serio, pero tampoco diría que hay un buen rollo generalizado. Casi la mitad de la gente no ha querido ir a la comida. Me parece bien, aunque en 10 años en la GRAN empresa no he faltado a ninguna, creo que es una servidumbre más del curro, pero vamos, opiniones hay tantas como culos.

Mi idea inicial era terminar de comer y largarme rápido. En la comida no me lo pasé muy bien, me tocó con el sector probaby, y media comida se nos fue en hablar de nombres (desde luego, cada uno le jode a su hijo la vida como quiere, porque salió cada nombre…), la otra media me la pasé bebiendo vino. Y claro, me lié.

A los postres me pasé al gintonic, que es un buen descubrimiento. No es una copa nada dulce, así que te la bebes despacito, no tiene excesivo gas y tampoco cafeína. Creo que nunca seré ni una gran fan ni una gran entendida, pero es una opción interesante. Aunque claro, es bebida blanca. Y la bebida blanca es el mal. Y yo ya no me acordaba de eso, son muchos años dedicada al Martini (que es bebida blanca, pero soy inmune) y al Ballantines/Cardhu, y claro, no me acordaba yo del pelotazo que se te queda en la cabeza…igual también influyen los dos deliciosos mojitos (espectaculares) que me tomé después del tercer GT, pero anoche caí como un cesto.

La frase de la tarde/noche: “Desde el alcohol te lo digo…” (añádase aquí cualquier chorrada o muestra de cariño)

Me salté la fase exaltación de la amistad, una pena, porque hubiera sido para vernos, las dos más rancias de todo el departamento, afirmando borrachas lo que ya hemos afirmado sobrias: la certeza de saber que cuando no curremos juntas, seguiremos en la vida de la otra…es algo que no suele pasar (la gente tiene a perder el contacto), pero hace unos seis años que no curro con H y soy la madrina de su hija. Lo de mantener el contacto es cuestión de tener ganas de mantenerlo. Y de currárselo un poquito.

A las 4 de la mañana me he tomado dos gelocatiles con casi un litro de agua. Y he dormido otras tres horas y pico más. Me he levantado tan tarde que me he venido en taxi al curro.

Me duele la cabeza y tengo sueño. Pero doy el pego.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Malos finales


Me gusta la tele. Soy una consumidora brutal de tele. Eso sí, no me preguntéis por nada de las generalistas, porque no tengo ni idea de concursos, programas ni magazines. Lo mío son las series. Y las pelis. Sin anuncios. Claro. Cada vez que veo un anuncio, flipo. Por lo novedoso del asunto. Y claro, una vez más soy la rara del entorno, porque no veo el concurso en el que se caen ni otro en que cantan disfrazados de otro cantante...

Aunque me gusta mucho el cine, en los últimos años me he convertido en una completa serieadicta…ahora no se nota porque no terminan temporadas de nada, veréis que risa en mayo cuando hable de las dos mil series que he ido viendo a lo largo del año. Me apunto a esa corriente gafapastosa que dice que las mejores historias están en la tele. O igual es que ya me he acostumbrado a cosas que requieren mi atención como mucho 40 minutos.

Al igual que las pelis no siempre acaban como nos gustaría, ya sabéis, lo políticamente correcto y el final feliz (no siempre el final feliz es un buen final), las series tampoco lo hacen, o por más o por menos. Como no quiero polémicas vamos a obviar el tema Lost. Como es mi blog diré que a mí me encantó y que realmente no esperaba respuestas…para tener respuestas veo CSI. Lost es otra cosa. Y en el fondo para mí acaba yendo de gente que estaba sola y que deja de estar sola.

Algunos ejemplos que se me han ocurrido. AVISO: ESPOILERS!!

Para mí (y para Novio también) el final más EPIC terrible es el de Scrubs. Una serie completamente maltratada. Y en España más, que nunca sabías cuándo ni dónde la ponían. Yo la doy por terminada al final de la octava temporada. Esa mierda que hicieron intentando continuar con una nueva generación fue completamente penosa.
JD se merecía otra cosa, no salir de relleno para que no se terminasen de hundir las audiencias. Malditos.

Studio 60: cómo es posible que una de las mejores historias de tele dentro de la tele terminase en la primera temporada? Sorkin merecía más. Pero es que Sorkin siempre merece más, hasta un Oscar…oh, ya lo tiene, bueno pues que le den otro.
Es una serie estupenda que sé por qué no terminó de cuajar. Tuvieron que buscarle un pseudofinal a toda prisa para al menos darnos una temporada completa que cerrase las tramas.

Dirty Sexy Money: una serie de placer culpable. Pero hay que joderse. La segunda temporada (y última) termina con esta frase “tu padre está vivo”… chanchanchachaaaaan!! Y se acabó lo que se daba. La serie no era muy buena. Pero no es excusa. A ver si aprenden a terminar las temporadas en condiciones, por si acaso no vuelven.

Héroes: para mí terminó en el final de la primera temporada. No sé muy bien cómo continuaba, ni me molesté en verlo, pero veía a Novio cada vez más desquiciado con la serie. Así que me alegro de haberla dejado justo cuando lo dejé.

Prison Break: cambias dos cositas del final de la segunda temporada y listo. Una serie estupenda. Entretenida y sin grandes pretensiones. Pero nooooooo, había que volver a encerrarlos, además en un sitio feísimo y sucísimo todo y todo cantidad de cutre. Y repitiendo el mismo esquema que en la primera temporada: necesitan un clip para fugarse, es vital…pero lo pierden. El capítulo transcurre con sus peripecias para encontrar algo que pueda sustituir al clip vital. Fin del capítulo.
Total, que no mola.

Californication: me da rabia infinita dejar series a mitad, pero es que no merece menos. Se les fue la pinza en algun momento entre la segunda y tercera temporada. Con un final de primera temporada redondo, claro, había que seguir, hay que ganar pasta con el tema.


Para mí, ninguna serie debería tener más de cinco temporadas. Siete en casos extremos. Y el único buen final para House, como serie, es que él muera.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Otros 35

El pequeño Garrapata cumple hoy 35 años. Ni es pequeño, ni es ya Garrapata. Pero me gusta el nombre y con él se queda.

Es otro al que tengo que corresponder por el post que me hizo él por mis 35, pero no me sale ponerme sentimental con él: él ya sabe todo lo que le quiero y lo contenta que estoy porque ya no sea Garrapata. Él piensa que estoy contenta por mí (y así es), pero no sabe que estoy mucho más contenta por él. Porque ha pasado dos baches demasiado seguidos y se ha levantado las dos veces como un campeón. Y aunque ni muerta se lo voy a decir, le echo un poco de menos. Pero poco.

Y en homenaje a él, porque es una de sus historias favoritas…hoy presentamos un de los productores de “creo que he borrado algunas fotos del blog” y la directora de “es que me he quemado con una moto”…momento confesiones: mis problemas con las drogas.

Comida en Sitio Misterioso con mis padres. Tendríamos ya veintitantos años los dos. Mi padre hablando de que cuando fuese mayor se iba a fumar un porro, que él quiere saber cómo es eso…y salta la lista (yo, por si hay dudas)

Buah, pero si eso es una bobada. A mí me da muchísima sed y es un rollo, por eso sólo he fumado dos veces. No me cunde. Porque me paso el rato bebiendo agua y haciendo cola para hacer pis

La palabra estupefacto se queda cortísima ante la cara de mi padre, su princesita hecha una drogadicta irrecuperable

Hijo, tampoco me mires al sí. Que eso lo ha probado todo el mundo. Garrapata también.

Soy así de oportuna, graciosa, buena hermana y bocachancla. La cara de mi hermano, un poema, yo pensaba que me mataba, pero nos dio por reir.

Tía, esos momentos confesiones tuyos son geniales, pero confiesa lo tuyo, bonita.

Y tiene delito que le haga esas cosas, cuando él no se ha chivado casi nunca de nada mío. Pero es que él es mucho más bueno que yo. Pero bueno de verdad. Y ahora le mandaré el word con este post, que sé que le gusta leer cuando hablo de él.

PD. Me dicen en los comentarios que le felicito poco. Muchas felicidades, hermanísimo. Me consta que no vas a hacer nada en especial, pero ya lo celebraremos como se merece el fin de semana. Y ya. Yo no sé ponerme cariñosa y esas cosas contigo. Tú ya sabes lo que hay, aunque no lo escriba en el blog.

martes, 13 de diciembre de 2011

Mi sinus y yo: el final

AVISO: la cosa se pone peligrosa

Total, que me fui a mi casa tan contenta, pensando que ya estaba todo resuelto…ay, ignorante de la vida…lo gore no había ni empezado.

Por la noche tocaba la primera cura. Ventajas de tener madre sanitaria, no me tocaba irme a ningun lado a que me curasen, me hacían las curas en casa.

Adalias, no querías sinus? Pues toma sinus: las curas eran lo peor. Horrible es poco. El mecanismo no tenía misterio alguno, pero jodía que no veas.
El agujero del tamaño de huevo de gallina estaba todo tapado con gasas para evitar que se cerrase mal, que se cerrase por arriba y quedase abierto por abajo, así que el proceso de cura consistía en quitar gasas, limpiar con suero, darle yodo, llenar con gasas.

A que parece fácil? Mis cojones treinta tres. Mi hermano se llegó a ir de casa para no oirme llorar. Desgarro es poco. Eso sí, si le preguntas a mi madre te dirá que soy la mejor enferma del mundo, porque venga a llorar y llorar pero no me movía ni medio centímetro para ponerlo todo más fácil. Bueno, llorar no es la palabra: berreada, daba alaridos, le decía “mamá para por favor, que no lo aguanto más”…jo, sufro sólo de acordarme.

La segunda noche se formó la marimorena. La primera vez que he visto a mi madre realmente preocupada por algo de salud.
Al hacer la cura se rompió una arteria, y aquello empezó a sangrar a chorro…según mi hermano era como “el milagro de la copa que se llena sola”, un disparate. Después de más de media hora de apretar la herida (con mis alaridos correspondientes) y que no parase, tocó salir corriendo, en pijama y a urgencias…ese fue el día que con los ojos llorosos le pregunté a mi madre que si es que me iba a morir.

Obviamente, no me morí, pero me tuvieron que meter en quirófano a quemarme esa arteria. Y el médico que me la quemó era bizco. Me metió un calambrazo que todavía me acuerdo. Maldito. Parece ser (yo esto lo supe luego, menos mal, que con lo aprensiva que soy…) que estuvieron a punto de hacerme una transfusión, vamos, que me puse muy malita.

Superado el trauma, el resto de las curas fueron más o menos normales. Entendiendo por normal que yo llorase desesperada, mi hermano se fuese y mi padre me agarrase la mano fuerte…pero al final cerró estupendamente y ahora tengo una cicatriz nada sexy justo justo al final de la espalda.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Regalos

Regalar es tan difícil como recomendar. Hay que tener en cuenta montones de variables: edad, gustos, si ya lo tiene, si lo quiere…mil cosas.

En general, regalo fatal. Pero las pocas veces que acierto son EPIC WIN. Sólo acierto de pleno prácticamente siempre con Novio, pero es porque me da pistas muy buenas para saber qué regalarle…o porque cuando va a pagar llego con mi tarjeta y le digo “esto te lo regalo yo”, y el hombre se flipa.

La ventaja: que no me importa que si no te termina de convencer vayas y lo cambies. Prefiero mil veces que lo cambies por algo que vayas a usar y que te guste a que lo metas en un armario y te olvides de su existencia…o lo acabes regalando, que cosas más raras se han visto

(De hecho, tengo en casa un neceser enorme y bastante feo que me regalaron y que no traía ticket y que estoy deseando encontrar alguien que le guste para regalárselo…)

Hay regalos de compromiso: generalmente los de trabajo. El compañero que cambian de departamento o que se casa. Algo hay que comprarle. En mi departamento somos unos cutres que ponemos 3 euros. Al menos, somos muchos, y nos llega para comprar los regalos más típicos del mundo: relojes para ellos, Tous o Bimba&Lola para ellas. Con su correspondiente ticket regalo. Ese regalo suelo cambiarlo porque el presupuesto da para plata y a mí la plata me da alergia, porque he nacido para marquesita o algo así.

Otro regalo de compromiso: el que tiene un bebé. Si es del curro, ponemos otros 3 euros. Si es de amigos, jamás compro ropa. Soy un desastre y pueden pasar MESES hasta que vea al bebé en cuestión. Así que, juguetito o similar. También con ticket regalo, soy realmente fan del ticket regalo. Que me junten todos los regalos en un ticket.


Soy de esas malas personas que cambian los regalos sin pudor alguno. Si hay confianza lo cuento y enseño el cambio. Si no, me callo y listo. 

Hay regalos que ya son tradiciones: el calendario molón para mi madre, bien grande y con sitio para que apunte sus turnos en el hospital, el de mesa de la Ley de Murphy para mi padre, la temporada correspondiente de Anatomía de Grey para M.

Hay fracasos absolutos: el reloj del Madrid para Garrapata. Juro que estaba convencida de que le iba a encantar. Le espantó. Por eso me va a regalar la cosa más fea del mundo, ya pondré foto cuando la tenga.
Un monedero horrendo que le regalé a M…sí, era muy feo, pero era a conjunto con un bolso que tenía y que a ella le encantaba.

Hay éxitos brutales: las entradas para la ópera de Novio, el viaje a Mallorca a mis padres.

Otro regalo socorrido son libros, discos y películas. Mal. Fracaso casi seguro. Primero porque no sueles saber qué películas (libros, blablablá, lo que sea) tiene el otro, y segundo, porque tendemos a regalar las cosas que nos gustan a nosotros. Mal. Hay que regalar para que le guste al regalado.

Colonias. No. Ni de coña. Salvo que sepas qué colonia usa esa persona y le regales un bote para que lo tenga de reserva. He tenido botes enteros con su plástico y todo que he acabado regalando.

Yo soy un chollo para regalar. Chollo porque suelo decir sin pudor qué quiero, y porque siempre hay algo que me apetece…las currifriends, que son muy monas, hacen todo el paripé de llamar a Novio a preguntarle qué quiero, y él les da toda una lista de opciones…y luego, como son así de monas, lo compran todo.


He dedicado la tarde del día 7 enterita a comprar los regalos de todo el mundo. No sé si acertaré con todos, creo que no va a ir mal. Lo que sí que tengo claro, es que, salvo Sephora, no vuelvo al centro hasta febrero.