Esta noche toca dejar los zapatos limpios, y preparar el agua para los camellos, además de unas copitas de cava y unos polvorones para Ellos…
Y toca también anécdota de Reyes de la pequeña Bich
Nos remontamos a 1982, todavía vivíamos en la granja. Yo acababa de empezar primero de EGB y tenía un creimiento de niña mayor que nadie se lo puede imaginar. Me encantaba lo de estar ya en EGB, y estar en el pabellón de las mayores…aunque no debía de tener muy claro lo de las mayores, porque más de un día me fui al cole sin mochila…desastre yo y más desastre mi madre, que a una de las dos se le tenía que haber ocurrido.
Era igual de repipi que ahora, muy responsable y muy estudiosa. Me encantaba hacer deberes (sí, era de ésas), y estaba deseando llegar a tercero para dejar de escribir con lápiz y empezar a hacerlo con boli.
Cada día al llegar del cole, Garrapata decía que no tenía deberes (sí que tenía, luego se ponía a llorar después de cenar, le regañaban y ya entonces los hacía entre lagrimones) y yo me iba al despacho de mi padre toda seria diciendo “me voy al despacho a hacer unas fichas, que no me moleste nadie”. Una repipi. Pedía que me pusiesen un disco, para hacer deberes me molaba la Carrá, y allí me quedaba toda repelente con mis deberes.
Al lío, la noche de Reyes dormíamos los dos en la habitación de Garrapata. 6 de enero de madrugada, la pequeña Bich se levanta a hacer pis, pasa por su habitación, se asoma y AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH, el grito despertó a toda la casa…corriendo a la habitación de mis padres QUE-ME-HAN-TRA-I-DO-UN-PU-PI-TRE!!! AAAAAAAAAAAAAAAHHHH!! DE NIÑA MAYOR!!!!!!! AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHH!!! CON CAJÓN!!!! AAAAAAAAAAAAAAHHHHH!!! Y TAPA!!!! AAAAAAAHHHHHHH!! QUE SE ABRE!!!
Un pupitre!! Sí, señores. Mi mejor regalo de Reyes EVER es un pupitre!! Seguro que mucha gente habría llorado lágrimas amargas al ver ese regalo. Para la pequeña Bich fue lo más grande. No recuerdo haber tenido unos Reyes mejores, seguramente me habrán regalado más cosas, más juguetes, más todo…pero recuerdo el año del pupitre como sensacional.
Ah, también me trajeron una caja de 72 ceras Manley: las probé todas en la pared de mi habitación. 72 cruces de colores al lado del pupitre. Si lo llego a hacer dos días antes, me quedo sin pupitre.



Jajajajajajaja Mortal!!!
ResponderSuprimirA mí nunca me regalaron un pupitre... yo tenía que hacer msi deberes en la mesa del salón... qué poca profesionalidad!!
Jejeje, a mí también me habría gustado uno de esos, ser una flipada (en rehabilitación) de cosas de papelería/escritorios ayuda. Nunca me dejaron uno, pero sí otras cosas para el escritorio que molaban.
ResponderSuprimirPor cierto, al final caí y vi anoche los dos primeros episodios de Friday Night Lights. No sé si era porque ya estaba cansada o si será cuestión de acostumbrarse, pero las escenas/juego de cámaras me dejaron algo mareada :S
Jajaja, yo también era una repelente... Me hubiese encantado un pupitre como regalo! Y lo de pintar las paredes, me quitarían el pupitre FIJO y mi madre me gritaría horas y horas... (Todavía recuerdo la cara de mi padre cuando entró un día en mi habitación y se la encontró "empapelada" con posters de los Backstreet Boys - lo sé, una vergüenza, pero todos tenemos un pasado oscuro ¿no?-
ResponderSuprimirEspero que los Reyes sean buenos contigo hoy (y deja de torturarme contando todas las siestas que te estás pegando en Twitter, que me matas de envidia, jajaja)
la música de la Carrá, el pupitre mágico y las maravillosas Manley, todo junto... un espléndido texto lleno de melancolía y encanto
ResponderSuprimirsaludos blogueros
Jo, un pupitre... ¡¡¡¡qué suertuda!!!! Yo siempre quise uno, me encantaban, pero nada... no podía ser.
ResponderSuprimirMe ha encantado lo de las ceras xD
Yo era de las empollonas también, pero nunca me trajeron un pupitre, ¡madre mía, qué regalo más chulo! ^^
ResponderSuprimirY las ceras Manley eran lo más, menudos recuerdos de infancia acabas de despertar en mí ahora mismo.
Un beso!
PD: Eso sí, en la Carrá no coincido, yo era más de Juan Pardo.
¡Las ceras Manley! Qué bueno.
ResponderSuprimirTe entiendo perfectamente.
ResponderSuprimirMi primer regalo ´orgasmático de persona mayó´ fue un libro rojo con una orla dorada, sus hojas no tenían ni rayitas ni cuadriculas sino un precioso borde dorado en el filo. Y le colgaba una llave dorada con cadenita.
Su título: "Mi diario". Te hablo de unos 8 ó 9 años.Mi madre ya sabía que me compraba una muñeca y me la comía con patatas. Entonces no estaba bien visto que a la nena le trajeran el "camión articulado Rico".
Recuerdo que nunca lo empezaba por no estropearlo y seguía impoluto...y yo mirándolo pensando qué cosa tan magistral debía escribir para empezar.¡ Así he acabao, escribiendo un blog, que se puede borrar tan tranqui juas!
BEA_TOU: cuando se me quedó chico ya vivíamos en otra casa y me compraron una mesa de estudio grande, pero ya no era lo mismo
ResponderSuprimirISLANDER: las cositas de papelería molan todas!!
Y FNL te va a encantar, o eso espero.
BOLBORETA: lo de mis minisiestas en vacaciones ha sido muy epic. Me he dormido cada vez que tenía sueño, sin importarme la hora ni nada.
Los Reyes se han portado bien, pero es porque soy buenisísisima.
JOSÉ ANTONIO: gracias, me alegro de que te guste.
YAMANE: para mí fue el regalo más genial del mundo. Muy de niña mayor
SONIX: como yo era una mezcla extraña de chicazo y princesita odiaba el olor de las ceras Manley, siempre he sido más de plastidecor
CARMEN: pero huelen raro!!!
FIEBRE: yo escribía tontás en todos los diarios que me han ido regalando, y al final, después de muchos años de no hacerlo, también he acabado con blog.
Me has hecho reír, repelente repipi :D
ResponderSuprimir¿Sigues teniendo ese pupitre?
Por cierto, con la Carrá ¿no te entraban ganas de bailar? ¿cómo te podías concentrar con ese ritmo?
JUANRA: está en casa de mis padres hecho una piltrafilla. Cuando se jubilen y se muden veremos qué pasa con él
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