“No me hagas hablar, que se me perturba el zen”: frase del año escolar. Sí, sigo midiendo los años en años escolares. El año empieza en septiembre. Y este año estoy a todas horas con el zen, que si lo tengo, que si lo encuentro, que si me falta…
Vivo pendiente del zen, y ahora más, claro, porque no digo tacos. Aunque ya he soltado el primer “no me toques los cojones” del año…y claro, me han dicho que eso no es nada zen. Y me toca meter un euro extra a la hucha. Por bocas.
“Sí? Vaya, jamás lo hubiera dicho…”: frase epic win por la que me voy a acabar ganando una paliza. Porque la digo con tono irónico cuando me dicen algo muy obvio y de puro sentido común. O de conocimientos básicos de la GRAN empresa. Y por aquí hay muy poco sentido del humor.
“Pero qué me estás contando?”: con tono un poco chungo cuando me cuentan algo que me niego a creer, de estas cosas que no pueden ser ciertas. En casos de incredulidad total va acompañada de un “no te creo”
“No pienso discutir”: una y otra vez a algunos discutidores profesionales con los que convivo en el trabajo. De vez en cuando se lo digo cantando, o directamente en un alarde de mala educación (pero es o eso o matar) me pongo a hablar de otra cosa con otra persona. Que no sé a los demás cómo les han educado pero a mí me cuesta mucho trabajo ser maleducada.
“Definitivamente la rara soy yo”: sobre esto ya me explayaré en otro post.



No he podido evitar sonreír cuando he leído eso de que te cuesta mucho trabajo ser maleducada; a mí me pasa lo mismo y muchas veces me fastidia horrores no poder pagar a determinadas personas con la misma moneda ;).
ResponderSuprimirLa última la decimos mucho en casa también.
ResponderSuprimirPaciencia pequeña Bich, siempre habra capullos que traten de jorobarte el Zen... Ignoralos, tu puedes (la falta de acentos es por culpa de mi teclado mierdoso)
ResponderSuprimirSobre lo de que lo raro es lo que debería ser lo normal... puff, si empiezo no acabo. Pero es cierto, ser educado, amable e intentar dialogar son valores extremadamente raros... y así nos va!
ResponderSuprimirDOCTORA ANCHOA: es que hay gente que cuenta siempre con la educación de los demás
ResponderSuprimirANNIEHALL: lo suponía, a mí me parecéis bastante normales
BOLBORETA: estoy en fase de no ignorar nada, es un horror
ND: seguramente para otra gente somos tremendamente raros...
Si es que con tanto perturbador de zen por ahí suelto... ¡qué vas a decir!
ResponderSuprimirYo digo bastante la de Pero qué me estás contando??? Acompañada muchas veces de un Mátame camión cuando escucho lo que me están contando y alucino.
ResponderSuprimirNo te sientas sola, somos muchos los que nos sentimos raros viendo lo que hay a nuestro alrededor ;)
Vaya, veo que en la Gran Empresa orejas de conejito es casi una pequeña molestia; hay que ver lo que desgastan los idiotas... pero nada, sigue luchando para que nada te perturbe el zen, aunque cada vez cueste más.
ResponderSuprimirSPEEDY: como no puedo decir tacos me quedo sin repertorio!!
ResponderSuprimirBURBUJA: jajaja, mátame camión!! Mola!!
LIVIA: estoy en modo es todo un erial, pero ya se me pasará.
Qué buenos tus latiguillos, yo es que los leo ya con cierto tonillo, jeje... muy buenos, y algunos a veces también los digo yo, con variaciones o de forma muy parecida. Eso sí, yo lo riego todo con tacos, soy incapaz de renunciar a ellos. Me ha encantado sobre todo ese "Jamás lo hubiera dicho..."
ResponderSuprimirY ser maleducada cuesta, yo lo noto por ejemplo porque me siento fatal si alguna vez tengo que interrumpir a alguien por lo que sea.
Buen fin de semana!