Hace más de dos años que H, la madre de Ahijada, sabe que tengo un blog. Se lo conté poco antes de irnos a Punta Cana, cuando estábamos haciendo la lista mental de cosas que hacer antes de irnos a pasar la semana más relajante de mi vida.
No es que no tenga demasiada curiosidad, es que directamente pasa, bastante tiene conmigo en 3D como para encima leer cada día la tontuna de turno. Pero sí que me ha preguntado alguna vez que qué cuento en el blog. Siempre le digo que básicamente chorradas y un resumen mensual de mi actividad culturetilla, y que muy de vez en cuando algo para desahogarme. "Y del curro no escribes?"
Pues no. Apenas. Para qué? Era del todo imposible explicar qué hacía en el departamento anterior, hace más de dos años que me fui y sigo sin tenerlo muy claro. Y en éste, en dos años, el cuento ha cambiado, a peor. Y eso hace que no quiera escribir sobre mi trabajo.
Porque eso supondría contar que a veces que me acuesto intranquila, o que me despierto a media noche pensando en algo que me he dejado a medias, o reconocer que ahora mismo mi única motivación para ir a trabajar es saber que me pagan a fin de mes, y que mi única motivación para intentar hacer bien mi trabajo es que no me den la brasa ni recibir un correíto hiriente.
Hablar de mi trabajo supondría reconocer que me siento frustrada y triste. Y a veces un poco sola. Que sí, que tengo gente con la que salir a desayunar y a comer, que son gente maja y me lo paso más o menos bien. Al menos no están continuamente hablando del trabajo, hablamos de bebés, intentos de tener bebés, y cosas así como muy femeninas (pero pinturitas no, que son muy de la belleza natural). Ahí seguramente la culpa sea mía, que soy bastante despegada. Soy la típica rara que en el curro se lleva más o menos bien con todos, pero que no se puede decir que sea amiga de nadie, no quedo con ninguno de mis compañeros ni les llamo ni sé de ellos fuera del trabajo.
Si no hablo de mi curro no tengo que decir que este cambio ha sido el peor cambio laboral de toda mi vida, que me tangaron y me dejé tangar, porque personalmente nos hacía una falta enorme para dejar de vivir en el paripé, pero que profesionalmente estoy pagando el precio.
Sólo han hecho falta dos días para llegar a casa hecha polvo, con ganas hasta de volver a fumar, llorándole a Novio porque ya no sé cómo hacer ciertas cosas para estar contenta yo...hace mucho que asumí que allí es imposible agradar. Y encima, sabiendo que soy afortunada. Mucho. Porque tengo estabilidad laboral y un sueldo digno. Un horario estupendo y a 20 minutos de mi casa. A eso me agarro. Pero algunos días no es bastante. Y al final acabo llorando, escribiendo sandeces y desvelada.
Por eso no me gusta hablar del curro. Porque no me reconozco en el despojito que soy algunos días. Porque me tiene un poco amargadita, porque yo no soy así, porque es mucho mejor para mi salud mental hacer el idiota con el zen y lo de no decir tacos. Porque por suerte, los días como el que ha acabado hace un rato son los menos.
Pero, tiene que haber (como siempre) algo positivo, y es que tengo un nuevo mantra laboral, gracias a Be, que aunque no postea, de vez en cuando aparece por tuiter y esta noche ha tuiteado lo siguiente
El prota vuelve de la guerra y el rey lo coloca de magistrado de #Toledo. Su respuesta a cada nuevo marrón es "¡yo soy un guerrero!"
"Yo soy un guerrero" es el nuevo "tengo que dejar esta mierda de trabajo". #toledo
Estoy deseando ver las caras que ponen



Cómo te entiendo, yo también soy un guerrero, y lo que te rondaré, que hasta que no pase esta mierda imposible pensar en otra cosa. ¿Nos montamos una empresita?.
ResponderSuprimirPues me gustan tus mantras. Yo querría ser guerrero de explosiones y ataques a lo grande pero soy más bien coñazo y eso es fatal...
ResponderSuprimir¡Hola! Te leo desde hace poco, aunque durante ese tiempo he leído muchísimas entradas. No sé qué tienes que consigues darle encanto a cada tontería (y cosas más serias) que decides contar; transmites fuerza y superación. Así que, por muchos problemas que te dé el curro, no cabe duda de que sí eres una guerrera. Sólo hay que ver que, si te dejas joder por el trabajo, el único que acaba jodido es uno mismo. Y qué tontería ;)
ResponderSuprimirMe encantan las entradas culturetas, por cierto, espero que no dejes de escribirlas.
En fin, que tu blog no es de nada en concreto, es el producto de una mente parlanchina e inquieta, pero aún así, por alguna razón, engancha. Felicidades!
GH
Bich ¡eres una guerrera! no dejes q te venzan jamas :D
ResponderSuprimirMuchos besos!
¡Qué coño! Pues gracias, Bich, y gracias, Be, porque yo también soy una guerrera y acabo de descubrirlo.
ResponderSuprimirÁnimo, una promoción interna te espera en algún lugar, lo sé, que tu vales todo.
¡Yo soy un guerrero!!me gusta como mantra laboral ,mientras no pueda encontrar otro trabajo mejor (gracias chicas no os imagináis la falta que me hacia algo así estos días )
ResponderSuprimirUn besazo
Queda bien, me lo apunto. Muchos ánimos y abrazos!!
ResponderSuprimirDe fumar nada... ehhh !!
ResponderSuprimirVenga ánimo y a luchar!
Se de lo que hablas... y mucho. Todo lo que comentas, me ha pasado a parte de pasar por una etapa de mobbing y unos 14 jefes que han ido/venido a mi alrededor en alegre danza... hace tiempo que adopte el mantra "soy un corcho" y me va muuuucho mejor. Ahora voy a unirlo al "Soy un guerrero" y ya a triunfar... hasta el infinito y maaaasss allaaaaa!
ResponderSuprimirUn abrazo de oso desde el norte guapa (y cuidate, o que te cuiden, las penas con mimitos se pasan mucho mejor).
MUAKA!
Ah, no, nada de frustrarse, Bich. Eres un guerrero zen con la mejor de las compañías así que despliega tu plan de bonitismo perenne y capea con la cabeza bien alta!!
ResponderSuprimirMalos dias los tiene cualquiera. ¡Arriba!
Un abrazo
Yo pasé por una situación laboral similar, sin dormir, despertar en mitad de la noche y con el estrés de no hacerlo mal para no escuchar el sermón. Así que te entiendo, y mucho. Por suerte, terminé el contrato ya sin posibilidad de renovación y aunque estoy en paro y cobro la miseria de prestación soy feliz, y antes no lo era. Eres una luchadora, sólo hacía falta encontrarte slogan. "Soy un guerrero"
ResponderSuprimirSubida en los tacones y maquillada como una puerta, si es preciso, a la arena, guerrera ;)
ResponderSuprimirEstás hecha toda una guerrera, sin duda alguna :)
ResponderSuprimirLo de las camisetas de "yo soy un guerrero" no es ninguna bobada...
ResponderSuprimirMientras tanto mucho ánimo, pequeña Bich. Yo también he tenido etapas de éstas, y por lo general pasan. Y si no, a buscar un plan B interesante.
A mi lo de "soy un guerrero" me suena más de "La historia interminable" XDDD.
ResponderSuprimirAunque mi frase es más bien: "Soy auxiliar administrativo, no diosa, no puedo hacer milagros".
DOCTORA ANCHOA: yo me quedo en la GRAN empresa, pero a ver si hay suerte y en este año me cae un cambio laboral. Está el tema como para montarse nada, qué pena.
ResponderSuprimirANNIEHALL: ya sabes, esto son más intenciones que otra cosa. La realidad pasa por alguna tarde de salir medio llorando o llorando entero. Un rollo. Muy poco costeable.
ANÓNIMO GH: creo que me quedo esta frase para la cabecera del blog, “el blog no es de nada en concreto, es el producto de una mente parlanchina e inquieta”, me ha encantado!! Mil gracias. Cuando andas de bajón molan mucho más comentarios como el tuyo.
BOLBORETA: ahí estamos. Perdiendo batallas y esperando a ver si llega el cambio.
MIN: ser guerrero mola mil. Y más molará cuando tengamos las camisetas!!
ANUSKY: es que hay que sacar algo divertido de todo, que si no es todo muy depresivo y muy poco bonito
ND: si tú le sueltas a alguien lo de “soy un guerrero” desde tus dos metros y medio de altura, se muere del canguelo.
CREATIBEA: no, no fumo. Pero porque tengo suerte y no me ofrecen en momentos de debilidad.
TOTORO: es que además como mantra es genial. Es como de tipa loca.
JUANRA: ahora ya vamos por mala racha. Pero ya sabes cómo soy, así que lo sobrellevo con humor
RICINHOS: entre el guerrero, el zen y el corcho voy a acabar dando cursos de autoayuda o algo así
PILAR: de momento guerreo sólo para buscarme un cambio. Aquí no cunde hacer otra cosa
MAK: en eso estamos, guerreando.
BE: voto por la camiseta interior, como de superhéroe. Lo del curro, pues sí, todo pasa, y más en la GRAN empresa, que hay cambios con una cierta regularidad…igual que no fue para siempre mi puesto anterior que molaba todo, pues este tampoco lo va a ser.
CONDESA: yo no tengo cabeza para aprenderme mantras largos. Tuve una compañera que repetía con voz de pena “sólo tengo dos manos, jo”
Lo de hablar de niños o intentos de niños o embarazos en el café del curro veo que es sufrimiento internacional.
ResponderSuprimirMe consuela.
Ahhhh, valee :D
ResponderSuprimirGracias!!!La verdad es que pensaba que era la única que se quejaba de haber encontrado un trabajo mejor pagado y con mejor horario, a costa de dejar un trabajo que me encantaba...
ResponderSuprimirSaber que no estoy sola me ayuda a tirar para delante...
Creo que yo también soy un guerrero...