lunes, 5 de marzo de 2012

Dos tipos de personas: optimistas, moderados...

Hay dos tipos de personas: los que somos optimistas y los que no lo son.

Para algunos, ser optimista es lo mismo que ser medio lers, no ves la realidad en otro tono que no sea rosa, eres una happyflower de la vida y te pasas el día cantando con pajaritos imaginarios. De cualquier cosa que pasa en tu vida sales con una sonrisa y diciendo “bueno, no pasa nada…y si pasa, se le saluda”

Pues no. Por suerte o por desgracia (que nunca se sabe) soy muy consciente de los dramas (grandes y pequeños) que hay en mi vida. Desde pérdidas irreparables a no encontrar una goma del pelo…es más, soy tan absurda que seguro que monto mucho más follón por no encontrar la goma que por algo realmente serio. Que también lo hay. Otra cosas es que aquí no lo cuente, porque bastante tiene uno con vivir sus dramas como para encima radiarlos. A algunos les ayuda escribir sobre ellos. A mí me ayuda NO escribir sobre ellos. El rato en el que escribo cualquier otra chorrada es un rato en el que no me desespero con mis mierdas.

Soy optimista porque vine así de serie, porque me han educado de una manera que ha hecho fácil serlo. Y porque elijo serlo. Porque no me queda otra. Porque los dramas pasan igual, los lleves bien o mal, los cuentes o no…como todo el mundo, tengo problemas en mi vida, laborales, personales, algunos muy tontos y otros que me empañan los ojos con sólo pensar en ellos.

Hasta aquí la teoría. Mola, verdad? Está claro que enfrentarse a las cosas con buena actitud está fenomenal. Hasta ahí todo bien. Peeeero, como siempre, la realidad se impone. Y resulta que hay otros dos tipos de personas, los que son moderados y los que no lo somos

Octubre del 96: una joven Bich abandonada por un joven semi-chungo ve en la tele la boda de Enrique Ponce…
Buaaaaah, a mí nadie me va a querer nunca

Un sábado cualquiera de mi vida
Buaaaaah, me han descolocado las películas y ya no están por orden alfabético

Viendo el final de la tercera temporada de Friday Night Lights
Buaaaaah, es que nadie sabe lo que hemos sufrido para llegar a este momento

Diciembre 2011, Novio me enseña dos entradas para el teatro
Buaaaaaah, no puedo creer que por fin vaya a ver Rent. Estoy tan contenta que ya me puedo morir a gusto…bueno, ya si eso cuando volvamos del viaje

Enero 2010, desvelada por la falta de nicotina
Buaaaah, es que si no puedo llegar a mi casa, quitarme los zapatos y fumarme un cigarro, es que la vida no merece la pena.

Que me han echado una broncha en el curro? Aquí no hay mucho buaaaah, y sí mucha maldición gitana, que oscila entre la poca moderación (anda y se lo gaste en farmacia) hasta los malos deseos (así se muera de puro vieja pero más sola que la una, que es lo que se merece por grandísima hija de la grandísima puta). También hay un poco de ojos de loca, pero ése es otro tema.

11 comentaristas:

  1. Ser optimista es una suerte.

    Un afectuoso saludo,

    Una jodida ex rubia pesimista demasiado informada.

    ResponderSuprimir
  2. El optimismo es bueno para muchas cosas, la primera de ellas vivir con tranquilidad.
    Me gusta ser optimista aunque también tengo momentos de flaqueza.

    ResponderSuprimir
  3. ¿Que no eres moderada??????? Pues si se te ve tan moderadíiiiiiiiiiiisima!XDDDDDDDDDDDDDDDD

    ResponderSuprimir
  4. Estoy con Gordi, ser optimista es una suerte.
    A veces resulta bastnte difícil sacar ánimos para ver la vida con otros ojos..aunque sean de loca:-P

    Un besito!

    ResponderSuprimir
  5. Yo pienso que un optimista es un pesimista reconvertido y sabio :)

    ResponderSuprimir
  6. De lo cual se deduce, que al margen de las cosas VERDADERAMENTE IMPORTANTES EN LA VIDA, no hay buenas ni malas noticias, si no estados de ánimo cambiantes que nos hacen ver a veces una montaña en un grano de arena o nos hacen ser capaces de mover montañas sin ayuda de la fe.

    Y eso que no soy optimista.

    Saludos

    ResponderSuprimir
  7. GORDI: a veces es muy jodido. Quiero decir, soy optimista, no tonta. Y a veces hay que esforzarse en sacar el consuelo o algo que te anime, pero vamos, que mis dramas me los suelo quedar en la vida 1.0, ésta es la vida divertida y de ocio

    CROKE: es que no sirve de nada otra cosa. Las cosas te van a pasar igual, y no las vas a poder cambiar...lo único que puedes cambiar es cómo te enfrentas a ellas. Ojo, me refiero a dramas del día a día, no a cosas extraordinarias.

    SPEEDY: de toda la vida, un ejemplo de contención y mesura. Me lo dicen mucho. XD

    ADALIAS: a veces es imposible, de hecho. Sí que es verdad que con los años me he dado cuenta de que me achico mucho por tontunas y me crezco con las cosas serias, así que todo bien

    BIÓNICA: igual hay un punto de inocente de la vida. Sólo sé que hace unos años (unos 7 u 8 años) todo en mi vida era un erial y una mierda y no me sirvió de nada regodearme en ella. Así que ahora intento encajar las cosas de otra manera.

    ND: se te nota que lo eres.

    SESE: totalmente de acuerdo. La misma chorrada del día a día puede hacer que el lunes te partas de risa y que el martes llores amargamente. Y que el miércoles pases totalmente.

    ResponderSuprimir
  8. viva el optimista... me gusta. Que carajo! vives mucho mas tranquila y feliz y el cutis te lo agradece. No quiero decir que no veas lo que ocurre o que no te importe pero vamos es mejor salir con una sonrisa a por el toro.
    un abrazo enorme

    ResponderSuprimir
  9. Pero si es cuestión de elección y comodidad: ¿no se pasa mucho mejor siendo optimista que pesimista? Pos yasta!! :D

    ResponderSuprimir
  10. TOTORO: se sonríe siempre que se puede, que alarga la vida

    JUANRA: en mi caso sí.

    ResponderSuprimir

Di lo que quieras, que ya veré lo que contesto...